Boca sigue siendo apenas una sombra. Sin victorias en el Apertura, suma un empate y una derrota. Aunque los números no asusten, lo que preocupa y mucho es el funcionamiento. Miguel Angel Russo sigue sin encontrarle el rumbo a un equipo que no levanta.
El mayor déficit pasa por la creación. En los primeros dos partidos del torneo, Boca no creó el caudal de juego necesario. Juan Román Riquelme ya no está y deberá aprender a convivir con esa ausencia. Pero, ¿cómo?
El mayor déficit pasa por la creación. Juan Román Riquelme ya no está y deberá aprender a convivir con esa ausencia.
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El DT probó con Neri Cardozo. No funcionó. Varió con Jesús Dátolo. Tampoco. Ayer intentó con Ever Banega como conductor. Pero el volante central tuvo una tarea deslucida con esa responsabilidad. El habilidoso juvenil es un acompañante ideal para una orquesta que suena bien y no como director de la banda.
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Para colmo, Rodrigo Palacio sigue sin encontrar su juego. Impreciso, poco participativo y creativo, el delantero no pudo desequilibrar nunca y hace rato que se lo ve irreconocible. Neri Cardozo transita por el mismo carril. El único que se salvó en el medio fue Pablo Ledesma, con dos goles y un rendimiento siempre regular.
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¿A quién tiene detrás Boca para ocupar ese puesto? Nadie. Ayer en el banco estuvieron sentados Boselli y Mondaini, dos delanteros. El que venía detrás de Riquelme era Andrés Franzoia, quien fue cedido a préstamo a Huracán por toda la temporada.
Las debilidades de Boca también pasan por la defensa. Y la razón se encuentra en otra ausencia: Daniel Díaz.
Da la sensación de que el equipo de Russo deberá salir al mercado a buscar un enganche, que cotizan en bolsa por su valor y peligro de extinción. ¿Riquelme? Parece estar muy lejos de Argentina. ¿Será Leandro Gracían? Algunos millones de dólares lo separan de nuestro país al ex Vélez. ¿Y Marcelo Carrusca? Difícil, aunque el ex Estudiantes es más volante que conductor.
Sin embargo, las debilidades de Boca también pasan por la defensa. Y la razón se encuentra en otra ausencia: Daniel Díaz. Al equipo de Russo le falta fondo sin el Cata. Boca sufrió no sólo por arriba, sino también por abajo con el grandote Alejandro Delorte y el sorpresivo Roberto Battión (de gran pasado en Unión).
Justamente, la llegada de Gabriel Paletta (casi un hecho) viene a solucionar esa falencia.
Esta es la realidad de Boca, quien cuenta con un buen plantel pero sin un equipo. Los nombres son casi los mismos, aunque ese formato parecía que se lo daba Riquelme. El 10 ya no está y tendrá que aprender a vivir con ello.
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