Rating: ¿Para qué serviría prohibir el minuto a minuto?
En Chile, el Senado aprobó el proyecto de ley que prohíbe la medición de la audiencia televisiva en línea, y estalló la polémica. Algunos dicen que así mejorarán los contenidos. Otros, los acusan de querer tapar el sol con la mano. ¿Vos qué pensás?
El Senado chileno dio el primer paso legislativo para prohibir la medición de la audiencia televisiva en línea a través del dispositivo “people meter”, que permite conocer el rating minuto a minuto. El senador de
El proyecto legislativo había nacido bajo el signo de la polémica. Tiempo atrás, el senador Roberto Muñoz Barra del Partido Por
Globalizado como está el mundo, es posible que, tarde o temprano, la discusión se traslade a
Para los programadores, el hecho de conocer al instante cuánto rating consigue lo que se está viendo en pantalla trae aparejada la tentación de prolongarlo o acortarlo, a costa de lo que sea: el ciclo que viene después, el derecho del televidente a confiar en la grilla de programación, el derecho de los anunciantes a que los avisos pautados en un ciclo que debería verse a las once de la noche, por caso, no terminen saliendo a la madrugada del día siguiente. Pero así y todo, las posibilidades de ceder a esa tentación es relativa. En la práctica, sólo resulta aplicable en los ciclos que se emiten en vivo. De todos modos, en materia de ordenamiento horario admito que el minuto a minuto ha contribuido al descalabro.
Lo que me cuesta creer, en cambio, es la simplificación que le endilga al modo de medición de la audiencia la mejor o peor calidad de los programas. Si la memoria no me falla, en
Todavía menos verosímil me resulta la relación que plantea el senador chileno Jaime Orpis entre el rating medido en línea y la violencia social. Ojalá fuera como él dice, porque la solución a ese terrible flagelo que, dicho sea de paso, existe desde Caín y Abel, sería de lo más sencilla. Y, de verdad, no creo que lo sea. La tendencia a ver en
Que en el mundo hay violencia no es más que una verdad de Perogrullo. Que cambiando la tele reinará
Y si vamos a desvelarnos por las mediciones, debo decir que a mí me quita mucho más el sueño el índice inflacionario que la disputa entre Telefé y Canal 13. El porcentaje de la inflación me pega,
La televisión es una contingencia en mi biografía: si quiero, la miro y si no, la apago. Pero el supermercado es necesario. Y, según admite el INDEC, las góndolas están cada vez más lejos de mi billetera.
En ese marco, la pelea que libran los canales (minuto a minuto, hora a hora o día a día o mes a mes) por un punto de rating me inquieta menos que el pronóstico del tiempo en las Islas Baleares.
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