La invasión de la Pumamanía

“Che, ¿cómo es eso del punto bonus?”, pregunta un oficinista desprevenido. “Por marcar cuatro tries. Es como si River recibiera un punto más por hacer cuatro goles”, le responde su compañero que había leído de punta a punta el suplemento diario de rugby. Es que Los Pumas se volvieron un tema obligado y parte de la agenda diaria argentina.

La invasión de la Pumamanía comenzó un par de días antes del arranque del Mundial. Sin embargo, con la victoria en el debut ante Francia -local y potencia- todo se magnificó. Y el rugby irrumpió en todas las charlas y en cada rincón.

“¿Hoy no hay partidos? Poné, poné que alguien debe estar jugando”, reclama Ezequiel, atrapado por la táctica y la formación del maul. Mientras, se sienta a almorzar y mira Japón-Fiji, dos equipos con poca tradición con la redonda pero con buen presente ovalado. Justo en una semana donde hay fecha entre semana del fútbol doméstico…

El equipo de Basile le ganó a Australia en Melbourne en la temprana mañana del martes argentino. Pero los televisores se paralizaron por la tarde. ¿Repetían el encuentro? Sobraban un par de jugadores: la gente se detenía frente a los plasmas de los negocios de electrodomésticos en la calle Florida, para seguir el ritmo de las 15 figuras musculosas que chocaban y chocaban contra la primera línea de Georgia.

Abrila”, gritaba un fanático en forma desesperada. “Cuidá la pelota”, exigía otro a su lado. Es que el equipo nacional sufría en los primeros 45 minutos (perdón, 40 minutos) ante un rival accesible. Pero en la segunda parte llegaron las emociones con los cuatro goles (perdón, cuatro tries) y los bares explotaron. Tanto, que el partido se llevó la tapa de los principales diarios del país. ¿Una crónica futbolística? Nada que ver. Es apenas una muestra de lo que generan Los Pumas: a pesar de que ese mismo día el equipo de Basile había ganado e Independiente recuperaba la punta del Apertura, los muchachos de Loffreda se robaron la primera plana.

El nuevo léxico de la calle se inundó de palabras raras y con pronunciaciones complicadas: knock-on, scrum, line-out, tackle, kick-off… Incluso varios (y se incluye este redactor) debieron sacarle el polvillo a los libros para repasar las vericuetos del juego.

Las imágenes de Agustín Pichot, Felipe Contepomi, Juan Martín Hernández y otros copan las tandas publicitarias, los avisos gráficos y hasta los carteles en las autopistas. Buenos Aires está tapada por Los Pumas. Y ya se ven las marcas de las garras en la calle.


 


 


Agustín Gigante 

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