San La Muerte, el Gauchito Gil y Evita, juntos en una muestra

*Cuando lo pagano se mezcla con lo religioso aparecen ídolos populares que, incluso, no hace falta que esté probado que hayan existido. Esta exposición abre la puerta a todos los personajes de este acervo cultural.

Inaugura hoy la muestra colectiva sobre “Mitos y leyendas”. A través de los complejos universos de la construcción colectiva, los llamados mitos, las civilizaciones han conservado los aspectos más profundos del espíritu del hombre: sus temores, sus miedos, sus fantasías y sus esperanzas.

Todas estas figuras canalizan fantasías colectivas, encarnan los sueños y las aspiraciones sociales en un mundo urgido de modelos ejemplares. Y el pueblo sabe reconocerse en estas expresiones.

Nuestro país, como el conjunto de América Latina, es antes mitos que logos, pasión que razón, y resume todos los sincretismos raciales, culturales y religiosos. Tierra pródiga de pluralidades y sensibilidad, la creatividad de su pueblo ha generado tópicos en la sinuosa frontera en la que se confunde lo sagrado con lo profano. La construcción de las mitologías y leyendas resume su imaginario cultural, su memoria e identidad.

La religiosidad popular ha creado devociones y canonizaciones de seres a quienes se adjudican la producción de verdaderos milagros. A menudo tildadas de supersticiones, estas creencias y prácticas grafican, sin embargo, la pervivencia y el resguardo de ciertas identidades y gestos espontáneos de la vida cotidiana que no tienen cobijo en la percepción dominante. Esta religiosidad expresada por el pueblo utiliza sus propios criterios de valor en la elección de quienes forman parte de esa constelación de venerables.

Los personajes míticos de las sociedades arcaicas eran seres sobrenaturales; en cambio hoy se han convertido en humanos, a los que el imaginario social suele agregarles virtudes excepcionales, que los refuerzan como mitos. En el caso de los gauchos milagrosos ungidos como héroes justicieros se da un fenómeno de admiración y una proyección de los deseos del pueblo: la necesidad de justicia social. Por allí desfilan el Gauchito Gil, Andrés Bazán Frías, el gaucho Cubillos o Juan Bautista Bairoletto. Otro mecanismo que potencia la creación de mitos populares es el de la conmiseración o piedad, en especial en aquellos casos de muertes jóvenes o trágicas. La Difunta Correa, la Telesita o Pedrito Hallado, entre tantos, dan certeza de ello.

Ciertas creencias populares constituyen un complejo mundo en el que se entrelazan elementos paganos, mágicos y religiosos, con originales formas rituales. Entre los más difundidos se encuentran San La Muerte, San Baltazar y Santa Librada.

Estas figuras míticas se construyen a través de gestos espontáneos, y su supervivencia queda determinada por el tamaño de la tradición y su arraigo popular. Sin embargo, en la sociedad de la información, el aporte mediático y de la industria cultural han contribuido a la difusión y, más aún, a la construcción de mitos: Carlos Gardel, Evita y el “Che” Guevara resplandecen con luz propia en el panteón pagano de las mitologías nacionales.

La exposición puede verse en las Salas Federales del Consejo Federal de Inversiones (CFI), San Martín 857, de Lunes a viernes de 12 a 19 horas. La entrada es libre y gratuita.

www.cartonpintado.com
www.carton-pintado.blogspot.com

Dejá tu comentario