Sanguinetti, disgustado, no concurrió
* Los referentes de todos los equipos de fútbol analizan en la sede de Agremiados los pasos.
* El capitán de Banfield no concurrió porque dijo que se siente traicionado.
¿Los futbolistas están unidos? La respuesta es NO. Muchos de los capitanes y referentes que participaron de la reunión del viernes en el hotel Hilton y que intentaron parar el fútbol se encuentran reunidos en Agremiados, a excepción de Javier Sanguinetti, el capitán de Banfield que anunció que no estará junto a sus colegas porque se siente traicionado.
Todo sucedió ayer despúes de tantas idas y venidas e innumerables rumores que circulaban alrededor de las 15 para suspender la fecha. La AFA decidió postergar oficialmente Racing-San Lorenzo y parecía que en un principio el fútbol corría peligro.
En su momento se dijo que el partdo entre Quilmes y Banfield también estaba suspendido. Pero los los jugadores dieron marcha atrás y decidieron jugar el encuentro, a pesar de no haber estado conforme con esta medida, a raíz del "mensaje" que había enviado Grondona: "equipo que no se presente, pierde los puntos".
La cuestión fue que el "pacto" entre los jugadores se había quebrado. En la reunión de futbolistas del viernes habían decidido parar el fútbol "ante el mínimo hecho de violencia". Pero esto no se cumplió, ya que Estudiantes había ganado el sábado de manera agónica frente a Newell´s y se había puesto a sólo un puntos de Boca.
Cabe señalar que la convocatoria fue organanizada por los futblistas de renombre como Juan Sebastían Verón, Marcelo Gallardo y Martín Palermo, quienes fueron los "mensajeros" de sus compañeros de equipo y "telemarketers" de sus colegas para armar la movida.
Como Boca ya estaba en Jujuy para enfrentar a Gimnasia, los jugadores decidieron jugar el partido con tal de mantener los cuatro puntos de ventaja que lo separan de Estudiantes en lugar de solidarizarse con sus colegas en Buenos Aires.
Sanguinetti, el capitán y máximo referente de Banfield, sintió que esa actitud de ciertos compañeros fue lo más parecido a una traición. Su equipo le ganó como visitante a Quilmes, pero la mayoria de los jugadores se sintieron disgustados porque el pacto del viernes se había quebrado. Una clara muestra del fastidio fueron las declaraciones que ayer realizó el arquero Cristian Luchetti al término de encuentro.
Por eso, tanto Sanguinetti como Luchetti decideron no participar esta tarde en la reunión de los jugadores en la sede de Agremiados. Algo se quebró, y Banfield fue el primero en dar un paso al costado. Habrá si el resto de los futbolistas seguirán unidos o tomarán distancia de lo acontecido el viernes.
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