La Cámara de Casación ordenó la detención del cura Grassi

Sociedad

El máximo tribunal penal bonaerense dictó la medida al entender que el sacerdote no cumplió los términos de la libertad provisional.

La Cámara de Casación Penal bonaerense dispuso este jueves la detención del sacerdote Julio Cesar Grassi, condenado por abuso sexual agravado y corrupción de menores, "al no cumplir los términos de la libertad provisional otorgada como alternativa al asistir a un programa televisivo", informó ese tribunal.

El fallo de la sala sexta, con la firma de los camaristas Ricardo Maidana y Horacio Piombo, destaca que el imputado "no cumplió los términos de la libertad provisional otorgada como alternativa, al asistir a un programa televisivo y referirse abiertamente a los denunciantes de la causa por la que resultó condenado".


La resolución de la Cámara precisa además que a este hecho "debe sumarse que la sentencia en su contra fue confirmada por la sala dos de Casación y la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires".

La Cámara también destaca que todo esto "revela la necesidad de revocar el beneficio del que venía gozando y ordenar su detención, confirmando así la decisión de la sala uno de la Cámara de Apelación y Garantías de Morón".

La Suprema Corte bonaerense ratificó este miércoles la condena a 15 años de prisión del sacerdote Grassi por abuso sexual agravado y corrupción de un menor que asistía a la Fundación Felices los Niños que el religioso dirigía.

Tras este fallo, la querella presentó un escrito en la Cámara para pedir la detención del cura.

El abogado querellante Juan Pablo Gallego, en tanto, afirmó que con los fallos de la Suprema Corte bonaerense y del Tribunal de Casación provincial, "ha caído el telón de la historia siniestra de un poderoso que se burló de las víctimas y de la opinión pública".

El abogado que representó a las víctimas del cura en la causa penal aseguró que la detención de Grassi "debería ejecutarse sin más trámite, ya que es una persona condenada en tres instancias".

"Sería un error y un papelón admitir una calidad suspensiva a este dictamen de Casación, porque las sentencias están para cumplirse", argumentó.

"Si Grassi no hubiera tenido el poder que hasta ahora tuvo, el tratamiento hubiera sido otro ya que un pedófilo no puede fijar domicilio frente al lugar donde cometió el delito con la posibilidad de cruzarse en cualquier momento", aseguró el letrado.

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