Hallan ADN del portero en las uñas de Ángeles Rawson

Sociedad

Las pericias determinaron que hay rastros genéticos de Jorge Mangeri, único acusado y detenido por el crimen de la adolescente.

Las pericias sobre el cadáver de Ángeles Rawson dieron como resultado la presencia de restos de piel en las uñas de la víctima, cuyo ADN se corresponde con el del portero Jorge Mangeri, único detenido en la investigación por el asesinato. En tanto, se encontró ADN de dos hombres en uno de los lazos con los que se ató a la chica.

Fuentes judiciales informaron que las muestras obtenidas de "al menos un dedo de la víctima" fueron interpretadas como la confirmación de un contacto entre Ángeles y Mangeri, quien tiene en su cuerpo heridas de rasguños.

 La piel de la cual se obtuvo la cadena de ácido desoxirribonucleico correspondiente a Mangeri "estaba en el dedo índice de la mano derecha de la víctima", informaron las fuentes consultadas.
Los voceros explicaron que según el informe forense, la tarea para hallar material humano ajeno al de la víctima se vio entorpecida por la contaminación que había sufrido el cuerpo, que estuvo sometido al contacto con basura.

Por otra parte, también podrían estar definidos para esta tarde los resultados de la junta médica a la que fue sometido Mangeri, tras haber denunciado que sufrió "aprietes" y torturas previo a quedar detenido.

Los resultados de esas pericias, que comprometen la situación del portero, fueron notificados por los especialistas forenses a los investigadores del caso.

Mangeri permanece detenido en la cárcel de Ezeiza, y fue acusado del crimen cuando en medio de una testimonial le habría dicho a la fiscal María Paula Asaro: "Fui yo".

Fue en ese momento cuando el portero fue instado a guardar silencio para no incriminarse, y quedó detenido por el homicidio de la menor de 16 años, ocurrido en la mañana del lunes 10 de junio, al parecer en el edificio de la calle Ravignani 2360, del barrio porteño de Palermo, donde vivía la joven y su familia y donde Mangeri cumplía funciones como encargado.

En tanto, de acuerdo a la versión difundida por el abogado Marcelo Biondi, los peritos habrían hallado dos patrones genéticos distintos en las muestras analizadas.

"Se encontró ADN de dos masculinos en uno de los lazos que se utilizaron para atar a la menor", aseguró el abogado, quien forma parte de los equipos de Alberto Pierri que representan al encargado.

El letrado explicó que accedió por primera vez al expediente este mediodía luego de que se levantara el secreto de sumario y adelantó que tendrá más detalles cuando le entreguen copias certificadas de las actuaciones.

Al referirse a la prueba de ADN, el abogado sostuvo que "en principio es una prueba incriminatoria". Sin embargo, recordó que el acusado reiteró su inocencia y adelantó que las nuevas pruebas van a certificarlas con peritos propios. "No estoy diciendo que dudamos, vamos a certificar si el procedimiento es correcto o no", agregó Biondi.

Biondi también adelantó que a raíz de lo que les contó el propio Mangeri respecto a los distintos "aprietes" que sufrió antes de quedar detenido, van a "formular una denuncia penal por coacción".
Otra de las pruebas que compromete al portero es la declaración de un testigo que conoce al acusado y habló sobre una comunicación telefónica de Mangeri desde un teléfono público, que se concretó en las horas posteriores al hallazgo del cadáver de Ángeles en el predio de la Ceamse, de José León Suárez.

En su declaración ante los investigadores, el testigo remarcó: "Me llamó la atención que llamara desde un teléfono público y no desde su celular, como lo hacía habitualmente. Fue raro, por eso lo digo".

Este detalle tiene que ver con el teléfono del imputado, las comunicaciones que recibió, las que realizó y el trayecto que hizo desde que fue asesinada Ángeles. La semana pasada se supo además, que la adolescente no fue abusada sexualmente.

Esa información está en los archivos de las empresas de telefonía celular que guardan las comunicaciones y también los cambios de una antena a otra, siempre y cuando el teléfono se encuentre encendido.

A partir del dato aportado por este testigo, los investigadores intentarán localizar el teléfono público desde el que se habría realizado esa llamada. Se trata de un detalle más para cruzar con la información que se obtenga de las antenas y que deberá ser revisada por analistas en comunicaciones.

El valor de los cruces telefónicos en la investigación del homicidio de Ángeles será una prueba más, ya que los investigadores tienen en sus manos parte de los resultados de los estudios de ADN que dieron positivo y que comprometen la situación del único detenido en el caso.

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