Entre lágrimas, Dominga Torres defendió al padrastro: "Es una muy buena persona". Reiteró que no escuchó ningún ruido que haya llamado la atención.
Dominga Torres, la empleada doméstica que trabajaba en el departamento en el que vivía Ángeles Rawson, aseguró que "en ningún momento" vio "mal" a la chica de 16 años "ni pelearse ni discutir con nadie".
La mujer, en declaraciones televisivas en su casa de la localidad bonaerense de González Catán, partido de La Matanza, ratificó que la adolescente no llegó a su vivienda de Ravignani 2360 tras su clase de gimnasia, aquel 10 de junio, en el barrio de Palermo.
Angeles "no llegó", dijo Torres entre lágrimas, al hablar con la prensa por primera vez, al tiempo que destacó que el padrastro de la víctima, Sergio Opatowski, es una "muy buena persona", igual que la madre, María Elena Aduriz, señaló que la chica era "un amor de criatura" y confirmó que ella no escuchó ese día ningún ruido que le haya llamado la atención.
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En tanto, el padre de Ángeles, Franklin Rawson, se encontraba este mediodía en los tribunales porteños de la calle Talcahuano, donde declaraba en calidad de testigo en la causa que investiga el asesinato de la adolescente.
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Según anticipó C5N, Franklin Rawson, querellante en la causa, fue citado a prestar testimonio. En la noche del miércoles, su abogado, Pablo Lanusse, acercó al juez Javier Ríos un audio en el que una vecina de Ravignani 2360 cuenta sobre una discusión entre Ángeles Rawson, su padrastro y su madre. La adolescente, según la grabación, le habría recriminado a Sergio Opatowski por un presunto intento de abuso sexual.
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