Las lluvias traerán alivio tras una jornada agobiante en la Ciudad
Llegarán a partir de esta tarde y pondrán fin a la ola de calor que afectó a 21 provincias. La sensación térmica superó los 40 grados en la Capital, pero no pasará de los 27 en los próximos días.
La meteoróloga del SMN informó que en la Ciudad de Buenos Aires "las lluvias y tormentas previstas para la tarde-noche de hoy, y que se prolongarán hasta la mañana del miércoles, provocarán un marcado descenso de las temperatura con máximas de entre 26 y 27 grados, con buen tiempo hasta el viernes".
El SMN informó que fenómeno es ocasionado por "el avance de un frente frío que comenzará a generar áreas de lluvias y tormentas que podrán estar acompañadas de ráfagas de viento y ocasional caída de granizo".
Además, el organismo alertó que estas condiciones de intensificarán en las próximas tres horas (hasta las 19) en las localidades santafesinas de Garay, las Colonias, San Jerónimo, Santa Fe, Belgrano, Caseros, Castellanos, Constitución, Gral. López, Iriondo, Las Colonias, Rosario, San Lorenzo y San Martín.
También en las ciudades entrerrianas de Diamante, Gualeguay, Gualeguaychú, Islas del Ibicuy, Nogoyá, Paraná, Tala y Victoria, y en las cordobesas de Marcos Juárez, San Justo y Unión.
En la provincia de Buenos Aires, las zonas más afectadas serán Alberti, Arrecifes, Baradero, Bragado, Campana, Capitán Sarmiento, Carmen de Areco, Chacabuco, Chivilcoy, Colón, Exaltación de la Cruz, Gral. Arenales, Gral. Viamonte, Junín, Alem, Pergamino, Punta Indio, Ramallo, Rojas, San Andrés de Giles, Salto, San Antonio de Areco, San Nicolás, San Pedro, Suipacha y Zárate.
"Éste es el frente de tormenta que se está acercando y que llegará a la Ciudad de Buenos Aires para la tarde noche, y se extenderá hasta mañana por la mañana", detalló Andrioli.
Debido a la ola de calor, el SMN emitió un alerta amarillo desde el domingo que todavía se mantiene vigente.
Al respecto, el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, recomendó hoy beber abundante agua, evitar las bebidas alcohólicas y la actividad física al sol para prevenir el golpe de calor que puede afectar sobre todo a bebés, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores.
"Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor", advirtió Manzur a través de un comunicado, aunque precisó que quienes mayores cuidados necesitan son los bebés y niños -especialmente menores de 1 año-.
El golpe de calor es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, lo que genera una pérdida de agua y sales esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
En el caso de las personas mayores, el ministro destacó la importancia de "darles de beber agua fresca y hacer que permanezcan en lugares frescos y ventilados".
Algunos síntomas del golpe de calor son sed intensa y sequedad en la boca, temperatura mayor a 39 grados (medida en la axila), sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, cansancio o debilidad.
También puede ocasionar mareos o desmayos, vértigo, calambres musculares, agitación, dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza (sensación de latido u opresión) y estado de confusión, desorientación, delirio o inclusive coma o convulsiones.
Las Más Leídas






Dejá tu comentario