Desde la cárcel, el padre de Candela habló de la muerte del testigo

Sociedad

Alberto Rodríguez echó un manto de sospecha sobre la explosión en la casa de Roberto Aníbal. "Quiero sentarme cara a cara con el asesino", solicitó.

El padre de Candela, la nena secuestrada y asesinada en 2010, opinó que el asesinato de Roberto Aníbal, uno de los principales testigos de la causa por el crimen de la joven, no fue un accidente. "Al tipo ya lo habían baleado y había denuncido amenazas", afirmó Alberto Rodríguez.

Desde la Unidad 47 de San Martín, donde se encuentra recluído, el padre de Candela Sol Rodríguez dejó entrever a Tiempo Argentino que el crimen de su hija está vinculado con la trata de personas y está invoucrada gente muy poderosa. "Quiero sentarme cara a cara con el asesino, pero no para matarlo. No busco venganza, sólo quiero saber por qué lo hizo", pidió Alberto Rodríguez.

Por otra parte, desestimó que el asesinato de su hija esté relacionado con "ciertas" actividades suyas o de su mujer, Carola Labrador. "El único torcido soy yo. Carola trabajó toda su vida para ganarse el pan", explicó.

Sobre la muerte de Roberto Aníbal, un carnicero que era vecino de la zona de Villa Tesei y cuyos dichos sirvieron para complicar a los que más tarde fueron liberados, Alberto Rodríguez consideró que no fue un accidente. y en esa línea recordó que "ya lo habían baleado y había denunciado amenazas".

"Todos los días espero que Dios me lleve para acompañarla. Necesito estar a su lado una vez más. Muchos pueden aprovechar lo que acabo de decir 'para suicidarme'", concluyó el padre de Candela.



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