Consejos para no perder plata y paciencia durante las mudanzas
* Los médicos dicen que cambiarse de hogar estresa tanto como la muerte de un ser querido.
* Especialistas le cuentan a minutouno.com cómo embalar para no terminar en un hospital antes de estrenar la nueva casa.
Mudarse es una de las situaciones más estresantes que vive el ser humano, casi a la misma altura que divorciarse o perder un ser querido. Entre los expertos del arte de embalar hay un dicho conocido: “una mujer sola es prolija, pero a mayor cantidad más suciedad en la casa”. Por eso al entrar a un lugar, ya saben cuántas polleras lo habitaron. Igualmente la basura no es su problema, aunque a veces deben lidiar con otro tipo de tierra que se escapa de abajo de la alfombra.
Cómo, dónde, cuándo
Para evitar perder objetos (y paciencia) es conveniente planificar con exactitud la fecha de la mudanza, considerando -entre otros factores- el tránsito de la zona, el mes del año y hasta el pronóstico climático de ese día. Ya que a mal tiempo, buenos son los plásticos o embalajes a prueba de agua.
Lo ideal es agrupar los objetos por zona de la casa y asegurarse que la empresa mudadora cuente con changuitos para trasladar muebles o electrodomésticos pesados, y cestos y frazadas para envolver elementos frágiles. Además hay servicios para transportar la ropa sin arruga alguna “Les prestamos roperos para que puedan colocar las prendas y que lleguen a destino limpias y ordenadas”, aclara Pardiñas.
Y es porque para muchas personas el cambiar de casa, barrio, o ciudad puede detonar una crisis. El médico psiquiatra Hugo Marietán explicó a minutouno.com los motivos: “Las persona hacen rutinas perceptivas y tiene una mapa interno del lugar donde viven, por eso su casa se transforma en una parte de su yo. Entonces al mudarse el cerebro no incorpora fácilmente el nuevo lugar, y sienten que algo le falta” advierte Marietán y aconseja que como toda pérdida “sólo se recupera con un duelo”.
En tiempo y forma
Si bien ya dice el dicho que es mejor tarde pera seguro, en el caso de los traslados al nuevo hogar, hacerlo temprano siempre es mejor. Además de ahorrarse dinero al evitar el tráfico, también se sortean multas de estacionamientos y rezongos de vecinos por acaparar los ascensores. “A las personas le damos cestos e indicaciones, como guardar los platos de canto para evitar que se fracturen”, explican en Sisa.
“Hay que empezar por tener una buena compañía de mudanza, y no dejarse tentar por el precio más barato”, dice Cecilia de Exportainer, que ofrece servicios de traslado marítimos, aéreos y terrestres, a nivel local e internacional.
Para la especialista convienen hacer “una buena investigación” porque hay servicios que tienen vehículos en mal estado, usan materiales de embalaje de mala calidad y por eso rompen objetos
El caso de Laura G, es un claro ejemplo de esto, la estudiante contrató un servicio al voleo apurada por la urgencia y la desorganización “me llegaron todos los libros mojados, me faltaron CD y no se hicieron cargo de los raspones que tenía el televisor”, cuenta indignada.
Tampoco se deben descuidar las medidas de seguridad: las mudanzas se huelen a varios metros a la redonda, por eso hay que asegurarse de tener el nombre del fletero o cadetes y no abrir la puerta a cualquiera. Y para los que tienen pocos objetos y prefieren una vía gasolera pueden dejar listo todo en el palier del edificio, y ahorrar dinero aunque claro está, no esfuerzo.






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