Piden 273 mil pesos de indemnización al agresor del cine

Sociedad

El abogado del hombre que fue golpeado por hacer ruido al comer pochoclos durante una función, contó por Radio 10 que en paralelo a la causa civil hay una acusación penal por "delito de lesiones leves".

Agustín Bustos, el abogado del hombre que recibió una golpiza por parte de otro durante una función de cine porque lo molestaba haciendo "mucho ruido", explicó que su cliente busca una indemnización de 273 mil pesos por los daños causados, mientras que en paralelo lo acusa penalmente por "delito de lesiones leves".

El hecho ocurrió en la sala del cine Hoyts del Patio Olmos de Córdoba a finales de marzo de 2012, cuando Rodrigo Acosta le pegó a Edgardo Suárez luego de advertirle que dejara de comer pochoclos. El agresor ya le había dicho a los demás espectadores que tenía el "oído sensible".

"Fue un hecho lamentable en el que mi querellante fue víctima de una feroz golpiza por parte de otro espectador que estaba en el cine mirando una película", contó Bustos en diálogo con Radio 10.

Asimismo, explicó que Acosta "se encuentra imputado por el delito de lesiones leves, que prevé una pena que va desde un mes a un año de prisión. Pero la causa podría variar y caratularse como lesiones graves".

"Esta es la causa penal, que llegará a juicio de manera inminente. En paralelo hay una causa civil en la que Suárez demanda una indemnización por los daños causados: pide 273 mil pesos", aclaró el letrado.

En cuanto al acusado, detalló: "Desconocemos quién es Rodrigo Acosta y su modo de vida, formalmente no hemos encontrado que tenga antecedentes penales".

Suárez, de 35 años, se encontraba con su mujer viendo la película "Protegiendo al enemigo" en la sala 4 del centro comercial y comiendo un balde de pochoclos. De repente, Acosta, que se encontraba sentado detrás de la pareja, se dirigió a Suárez en malos términos: "Me cansaste, ¿podés dejar de hacer ese ruido?".

Como el hombre no dejó de comer pochoclo, Acosta lo agarró del cuello y le propinó una fuerte trompada en el rostro. Varios empleados del cine debieron intervenir para terminar con la pelea entre los espectadores.

Luego, se hizo presente el personal policial y ambos fueron demorados en la comisaría.

Algunos de los testigos que declararon en Tribunales por esta causa, iniciada por la víctima, aseguraron que en el momento en que el imputado ingresó en la sala les dijo a los presentes que no hicieran ruido con el alimento porque tenía una alta sensibilidad auditiva.

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