Deportivo Club Carrascosa, un equipo de fútbol que sale a matar

Sociedad


  • Las derivaciones del caso María Marta García Belsunce son varias. Entre ellas, la más insólita, un equipo de fútbol amateur.
  • El Deportivo Club Carrascosa juega en un campeonato privado. Que gire la redonda...

Carlos Carrascosa, la bañera de la casa en el country El Carmel, los famosísimos pitutos. Todos íconos del caso María Marta García Belsunce. Desde su muerte, en 2002, los ojos del país recayeron sobre la familia y, principalmente, sobre el viudo. Esto provocó fanatismos varios, buenos y malos, y claro, hasta hubo y hay casos impensados. Como el de un grupo de amigos que fundó el Deportivo Club Carrascosa, un equipo de fútbol que hace dos meses salió a la cancha a matar, “en honor a Carlitos”.

Es verdad. No se trata de un delirio místico ni mucho menos terrenal. El equipo se llama así, Deportivo Club Carrascosa. Son 11 muchachos. No sabemos si juegan bien al fútbol. Pero sí estamos seguros de que tienen un buen equipo de marketing y desde ya, mucho ingenio. El equipo se luce en un torneo privado, llamado Cantilo, y lo hacen en la categoría división Interior C.


   “Empezamos medio en joda medio en serio. Nos juntábamos y charlábamos sobre el caso", cuenta Franco Salvemini.


“Empezamos medio en joda medio en serio. Nos juntábamos y charlábamos sobre el caso; algunos decían que el tipo (Carlos Carrascosa) era o es inocente y otros que no, el caso estaba en las charlas”, cuenta Franco Salvemini, quien junto a sus dos hermanos propuso sumarse a un campeonato de fútbol entre amigos.

Reclutaron a conocidos de la facultad, del trabajo, amigos varios de aquí y de allá, y por fin completaron 11 para ser los titulares en este torneo amateur. Sólo faltaba el nombre del equipo.

Un buen día, en otra conversación de amigos, alguien lanzó: “Che, ojo que le ponemos (al club) Deportivo Carrascosa, eh…” Y las sonrisas cómplices hicieron el resto. Segundos más tarde, el equipo de amigos, formado hace ya dos meses en Parque Avellaneda, tenía nombre.


“Cuando nos anotamos se cagaban de risa los organizadores…”, recuerda Franco, estudiante de abogacía.     


“Cuando nos anotamos se cagaban de risa los organizadores…”, recuerda Franco, estudiante de abogacía. Y asegura: “No nos dijeron nada cuando contamos el nombre de nuestro equipo. Armamos el escudo con los pitutos, la foto de Carrascosa, todo en honor a Carlitos; el nombre es incambiable”.

Ni pituto ni bañera. Pelota, amigos, fútbol y el mandamiento de salir a la cancha con todo, a matar, por los puntos claro.

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