Día del Trabajador Metalúrgico: por qué se celebra el 7 de septiembre

Sociedad

La fecha homenajea a Fray Luis Beltrán, una figura clave en la fabricación de armas y herramientas para el Ejército de los Andes. Además, el sector atraviesa una nueva actualización salarial.

Cada 7 de septiembre, Argentina celebra el Día del Trabajador Metalúrgico, una jornada que reconoce la tarea de quienes se desempeñan en una de las actividades industriales históricamente vinculadas con la producción, la construcción y el desarrollo tecnológico del país.

La elección de esta fecha tiene un motivo histórico. El calendario gremial toma como referencia el nacimiento de Fray Luis Beltrán, religioso, inventor y especialista en distintas disciplinas vinculadas con el trabajo de los metales, cuyo aporte fue determinante durante las campañas independentistas encabezadas por José de San Martín.

La figura de Beltrán trascendió el ámbito religioso. Durante su participación en el Ejército de los Andes estuvo al frente de la maestranza instalada en Mendoza, donde coordinó la fabricación y reparación de armamento, municiones y todo tipo de elementos necesarios para las tropas.

¿Por qué se conmemora el Día del Trabajador Metalúrgico?

Fray Luis Beltrán nació el 7 de septiembre de 1784 en San Juan. A los 16 años ingresó al convento de San Francisco de Mendoza y posteriormente continuó su formación en Chile. Fue allí donde comenzó a familiarizarse con herramientas, talleres y diferentes técnicas relacionadas con la metalurgia.

Su capacidad para aprender distintas disciplinas hizo que tuviera un papel destacado en la preparación del Ejército de los Andes. Bartolomé Mitre lo definió como un hombre que "se hizo matemático, físico y químico, artillero, relojero, pirotécnico, dibujante, herrero, carpintero".

Por recomendación de Bernardo O’Higgins, Beltrán asumió el 1 de marzo de 1815 la conducción del parque y la maestranza del Ejército de los Andes, bajo las órdenes de San Martín.

El trabajo de Beltrán en el Ejército de los Andes

En el campamento de El Plumerillo, en Mendoza, organizó una enorme estructura de producción que llegó a contar con más de 700 trabajadores distribuidos en tres turnos.

La actividad se desarrollaba durante las 24 horas y tenía como objetivo abastecer a las tropas que se preparaban para la campaña libertadora. En aquellos talleres se fabricaron y repararon cañones, municiones y cartuchos, pero también herramientas y elementos destinados a otras necesidades del ejército.

La UOM reivindica especialmente su capacidad para desarrollar soluciones técnicas frente a las enormes dificultades logísticas de la época. Entre sus aportes se encuentran dispositivos destinados al traslado de piezas de artillería a lomo de mula y puentes colgantes que podían ser transportados para facilitar el desplazamiento de soldados y animales.

Su trabajo volvió a ser fundamental después de la derrota de Cancha Rayada, cuando las fuerzas independentistas perdieron buena parte de su artillería. Beltrán logró reconstruir el arsenal en pocas semanas y contribuyó a que el Ejército de los Andes recuperara capacidad de combate para la decisiva batalla de Maipú, el 5 de abril de 1818.

Fray Luis Beltrán, el "Vulcano con sotana"

Las exigencias del trabajo tuvieron consecuencias sobre su salud. La actividad constante entre fraguas, yunques y herramientas terminó afectando gravemente sus cuerdas vocales y también provocó una sordera permanente. Por su capacidad técnica y su aporte a la causa independentista, pasó a ser conocido con apodos como "Vulcano con sotana" y "el Arquímedes de la Patria".

En noviembre de 1816 dejó los hábitos y fue incorporado formalmente al ámbito militar como teniente primero de artillería. Continuó vinculado a las campañas independentistas en el Perú hasta que su estado de salud le impidió seguir en el frente. Regresó finalmente a Buenos Aires y murió el 8 de diciembre de 1827, cuando tenía 43 años.

Con el paso del tiempo, el movimiento metalúrgico argentino adoptó su fecha de nacimiento como jornada conmemorativa, en reconocimiento a quien es considerado una de las primeras grandes referencias de la actividad metalúrgica en el país.

¿Cuánto gana un trabajador metalúrgico en septiembre de 2026?

Los trabajadores están comprendidos dentro del Convenio Colectivo de Trabajo 260/75, correspondiente a la Unión Obrera Metalúrgica. De acuerdo con el esquema paritario vigente para septiembre de 2026, el salario mínimo informado para el sector alcanza los $1.131.201 mensuales.

En la Rama 17, correspondiente a determinadas actividades de la industria metalúrgica, el valor de referencia para la categoría ingresante es de $4.485,97 por hora desde agosto de 2026. Ese monto se mantiene durante septiembre y tiene previsto un nuevo incremento desde octubre, cuando alcanzaría los $4.665,41.

En tanto, para la Rama 21, el acuerdo contempla un incremento no remunerativo del 6% durante agosto, septiembre y octubre. Entre los valores establecidos figuran un básico mensual de $956.240,06 para Técnico de Primera y un valor de $4.974,98 por hora para Operario, con vigencia de esos básicos desde enero de 2027.

Al salario correspondiente a cada categoría se agregan durante septiembre determinados conceptos extraordinarios establecidos en el acuerdo salarial. Entre ellos aparece una gratificación extraordinaria de $40.000, mientras que también se contempla una compensación extraordinaria de $70.000, correspondiente a la segunda cuota de un monto total de $210.000 destinado a compensar el período comprendido entre abril y julio de 2026.

La recomposición acordada contempla incrementos escalonados y, de acuerdo con el esquema informado, la mejora acumulativa prevista hasta marzo de 2027 alcanza el 23,5%. Las sumas no remunerativas comenzarán posteriormente un proceso de incorporación a los salarios básicos, con una integración definitiva prevista para abril de 2027.

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