Cómo es el mercado de trabajo para personas con discapacidad en Argentina
Según un informe de la OIT, del total de personas con discapacidad en edad laboral, sólo una de cada diez puede acceder a un trabajo en el país.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó un informe dónde muestra la gran brecha laborar que existe en la Argentina entre las personas con y sin discapacidad.
De acuerdo con los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), del año 2018, en Argentina viven más de cinco millones de personas con discapacidad, quienes deben enfrentar mayores tasas de desempleo e inactividad económica y están en mayor riesgo de una protección social insuficiente. De hecho, del total de personas con discapacidad en edad laboral, sólo una de cada diez trabaja, señala el informe.
La brecha de participación laboral entre las personas con y sin discapacidad es de aproximadamente 36 puntos porcentuales. De las personas con discapacidad de entre 18 y 65 años que cuentan con Certificado Único de Discapacidad (CUD), solo el 9% tiene un empleo registrado.
En el texto, también señalan que "las instituciones y sistemas educativos no suelen ser accesibles e inclusivos", dado que el 20,3% de las personas con discapacidad que tienen entre 18 y 24 años abandonaron la educación antes de tiempo, mientras que, en el caso de las personas sin discapacidad de la misma franja etaria, el abandono alcanza el 9,8%.
La funcionaria principal de Operaciones y punto focal de inclusión de personas con discapacidad de la OIT en Argentina, María Eugenia Quintana, dijo que esto se relaciona de manera directa con las distintas barreras que dificultan el acceso al trabajo decente. “Existen muchas barreras culturales y actitudinales, derivadas de estereotipos, prejuicios y desconocimiento en torno a las personas con discapacidad. Cuando no se toma en cuenta a las personas con discapacidad en las decisiones, se generan entornos excluyentes e inaccesibles. Estas barreras, a pesar de ser intangibles y difíciles de percibir, son las más difíciles de derribar”, comentó.
Discapacidad y pobreza
De acuerdo con la oficial técnica de género, diversidad e inclusión de la OIT Argentina, Cecilia Lavena, existe un vínculo entre la discapacidad y la pobreza. En 2018, según el Estudio nacional sobre el perfil de las personas con discapacidad del INDEC, el 23,7% de las personas con discapacidad de 16 a 64 años se encontraba en riesgo de pobreza financiera, en contraste con el 15,3% de la población sin discapacidad.
“La discapacidad puede incrementar el riesgo de pobreza y la pobreza puede incrementar el riesgo de discapacidad. En el mundo laboral, las mujeres con discapacidad suelen sufrir más desventajas que los varones con discapacidad”, resaltó. De hecho, también en 2018, las mujeres con discapacidad mayores de 16 años en riesgo de pobreza o exclusión social alcanzaron el 29,4%, dos puntos más que los varones con discapacidad.
De acuerdo con Lavena, para mejorar la inserción laboral de las personas con discapacidad “se necesita un enfoque integral que abarque un amplio abanico de medidas y, en este desafío, las organizaciones empleadoras cumplen un rol crucial para crear entornos laborales inclusivos”. En efecto, los gobiernos y los sindicatos deben articular sus estrategias para fortalecer la capacitación de las personas con discapacidad, facilitar la conexión entre ofertas y demandas laborales y respaldar un marco legal propicio para su empleo.







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