El barrio de Palermo no para de crecer y está a punto de explotar
- Alguna vez fue un barrio de casas bajas, con grandes árboles y silencios eternos. Hoy, Palermo se transformó en el lugar donde todos quieren estar y pertenecer.
- Locales de moda, de ropa, de accesorios, bares, restó, talleres de arte… todo va a parar allí. Es que Palermo vende, y de eso no hay duda.
- ¿Hasta donde puede aguantar la superpoblación cool? ¿Por qué todos están en el mismo lugar?
Palermo explota. Torres que se construyen sin parar, cientos de locales de moda, gastronómicos, de diseño y bares y más bares. Todo está en Palermo. ¿Qué Palermo? Hollywood, Soho, Viejo, Nuevo, Chico, Freud, Boulevard y Polo, como le llaman ahora a una zona de Las Cañitas. Y eso sin contar el falso Palermo Queens (Villa Crespo), nombre elegido por las inmobiliarias para levantar el precio de las propiedades. El tradicional barrio se expande porque sus límites naturales no resisten.
Hace unas semanas se supo que la Dirección de Defensa y Protección al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires imputó a varias inmobiliarias por publicar propiedades en barrios inexistentes, como Palermo Queens por ejemplo. ¿Qué respondieron las inmobiliarias? Que el consumidor no conoce el mapa de la Ciudad y que ubica las zonas por sus nombres comerciales.
Por si no quedó claro, Palermo se expande y se completa. Hay desde locales de diseñadores independientes hasta pseudos hippies que venden sus creaciones en la Plaza Cortázar, conocida como “Serrano”. Y ni hablar de los comercios gastronómicos. Crecen y crecen. Comida boliviana, peruana, japonesa, criolla, brasilera, uruguaya. Todo y para todos.
“Palermo va a ser un desastre a muy corto plazo”, vaticina Luis Petcoss, de la Asociación Vecinal Lago Pacífico, de Palermo. Su presidente, Adolfo Rossi, también alerta sobre la superpoblación de comercios, torres y propuestas en el barrio más codiciado por la clase media porteña: “Pierde el carácter de barrio y va expulsando al vecino. La identidad se pierde”.
“Palermo es una marca muy fuerte que hasta se puede vender en el mundo entero. Pero puede mantenerse una coexistencia. Sin embargo está repleto de comercios y locales de todo tipo”, cuenta Rossi. Y sostiene: “Hay una burbuja en cuanto a la especulación inmobiliaria en el área”.
La gente del barrio se queja, cuentan desde las diferentes asambleas palermitanas. Pero al turista, al visitante, le encanta esta especie de mega shopping al aire libre; tiene todo al alcance. “Honduras, Serrano, Fitz Roy Y Córdoba son las calles que más comercios y propuesta tienen -puntualiza el presidente de la Asociación Vecinal Lago Pacífico-, sólo por nombrar algunas, porque en todas las calles hay algo”.
“Hoy, Palermo está saturado, donde se ve un espacio verde ya hay un negocio”, sentencia Rossi.
¿Hasta dónde va a aguantar Palermo? En la Ciudad existen 48 barrios según el sitio del gobierno porteño. Y todo parece suceder allí, en lugar que hoy no da para más.






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