El día en que el coqueto Barrio Parque amaneció con miedo

Sociedad


  • La habitual tranquilidad con la que viven los vecinos del exclusivo Barrio Parque se vio alterada, una vez más, por el abogado Gabriel Novaro, quien repitió la historia del año pasado.
  • El hombre se atrincheró armado y disparo una vez más, y aquella dulce paz vecinal se alteró por completo: cientos de policías, móviles y ambulancias, curiosos y periodistas complicaron la madrugada y parte de la mañana en el barrio de los ricos y famosos.
  • Crónica de una jornada de trincheras.

Diferente y complicada. Así fue la madrugada y la mañana de hoy en el lujoso Barrio Parque. El abogado Gabriel Marcelo Novaro, el mismo que hace diez meses se atrincheró por primera vez, volvió a hacerlo en su casa de Juez Tedín 3087. Durante más cinco horas los vecinos estuvieron tan encerrados como él; el miedo sumado a los disparos que se escucharon y al despliegue policial alteraron la habitual tranquilidad de una de las zonas más exclusivas de la Capital Federal. El resultado, todo el barrio cercado y en pánico absoluto por lo que podría llegar a pasar.

Más de 150 policías, decenas de cronistas y móviles de televisión, disparos cuyo blanco fueron autos y ventanas y algunos vidrios rotos despertaron a los vecinos que nada entendían hasta que las noticias llegaron: El abogado Novaro se había atrincherado en su casa con chaleco antibalas y escopetas y rifles de alto calibre. Otra vez, la historia del 28 de septiembre de 2006 volvía a repetirse. ¿El motivo? Aún no está claro, no al menos para los vecinos de Barrio Parque, quienes aseguran que “este tipo” (Gabriel Novaro) es un “hombre peligroso porque tiene armas”.


Caras de mal humor y quejas, conductores a los insultos y a los gritos, también formaban parte del panorama de Barrio Parque que se vio alterado como pocas veces.    


"Que todos saben que es una persona peligrosa; que todos dicen que está loco; que no es la primera vez que pasa". Los comentarios en voz baja iban y venían, las preguntas sobre qué estaba pasando se hicieron moneda corriente en cuestión de segundos. Recién cuando el comisario Néstor Rodríguez, jefe de prensa de la Federal salió y habló no sólo con los periodistas sino también con los vecinos, la situación se volvió un tanto más clara. Según él, todo se mantenía bajo control y se esperaba la llegada de una orden judicial para poder entrar en acción.

“Hubo disparos; los vecinos dicen que es peligroso; esperamos que deponga su actitud”, fueron algunas de las frases que lanzó Rodríguez. Acto seguido, miró las cámaras y le pidió que deje entrar a los oficiales. Claro, Novaro ni se dio por aludido.

Mientras duró la “estadía” del polémico magistrado, sólo quienes viven en el barrio podían entrar o salir. Sin embargo, la tarea no era sencilla: primero, los vecinos debían demostrar que vivían allí y un policía debía acompañarlos hasta entrar a la casa. Caras de mal humor y quejas, conductores a los insultos y a los gritos, también formaban parte del panorama de Barrio Parque que se vio alterado como pocas veces.

Así estuvo la pequeña zona de Palermo Chico hasta pasadas las 10 de la mañana, cuando llegó la noticia: el grupo GEOF había entrado a la casa del abogado y lograron detenerlo. La tranquilidad del vecindario volverá en cuestión de horas y así se mantendrá hasta que el mismo Gabriel Novaro -si es que no queda detenido- u otro vecino armado y de dudosa sanidad mental repita el atrincheramiento en otros diez meses.

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