El chico de 16 años, que había sufrido una grave lesión cuando una sombrilla voló en una playa de Chubut al levantarse un fuerte viento y se le clavó en la nuca, está empezando a dar sus primeros pasos con la ayuda de un andador, después de nueve meses del incidente.
Nicolás Benítez estaba pasando en enero un agradable día de sol y calor en Playa Unión cuando de repente se levantó un fuerte viento y una sombrilla se desprendió de la arena y se clavó en la base del cráneo del joven produciéndole una fractura en la zona. Después de mucho esfuerzo e intensas horas de rehabilitación el chico pudo dar sus primeros pasos con la ayuda de un andador.
“Es re importante para él y para nosotros. Y Nicolás le está poniendo el pecho porque es una tarea muy dura”, se emocionó la madre Norma Villaroel, en diálogo con el diario Jornada de Chubut.
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En la rutina de Nicolás, los ejercicios de rehabilitación ocupan casi todo su día: de 8 a 12 y de 15 a 18 tiene actividad física. Pero también trabaja en la pileta, estudia y aprende a prepararse el desayuno o a cocinarse, para evitar que tenga algún accidente a raíz de la falta de sensibilidad.
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Los especialistas en rehabilitación de adultos y niños con problemas físicos del Instituto Fleni están sorprendidos por la pronta recuperación de Nicolás.
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“En estos meses Nico avanzó mucho y entonces le sacan algunos ejercicios y le agregan lo que más necesita. Tiene que volver a ordenar sus movimientos de nuevo y eso va a ser una tarea larga. Es como cuando un chico empieza a caminar”, explicó la madre de Nicolás.
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