En la oficina, el equipo de aire acondicionado te hace calentar

Sociedad

*Un tema de discusión entre compañeros.

Que está muy alto, que está muy bajo… la guerra por la temperatura ideal que debería alcanzar el aire acondicionado parece dividir a cada oficina en dos bandos opuestos capaces de enfrentarse a muerte por un grado más o un grado menos.

¿Quién no tiene "peleas" con sus compañeros del trabajo por el tema del aire?



Los seres humanos somos capaces, en circunstancias como las descrita anteriormente, de sacar lo peor de cada uno transformando una simple decisión acerca de la temperatura ambiente en una cuestión vital.

“¿Quién te pensas que sos, el Capitán del Frío?”, "Ustedes son siberia",  "No te copies de Walt Disney" y "Esto es la Antártida”,  son algunas de las frases que se escuchan cuando el cuerpo de algunos friolentos comieza a sentir síntomas de entumecimiento a causa del aire seco y frío que emana del equipo de aire acondicionado. Labios morados, chuchos y resfríos son las evidencias que presentan al grito de “¡Me estás matando!”.

Del otro lado de la trinchera, se apelotonan los que disfrutan del frío. “Me muero de calor acá adentro. Estamos en verano,  hay que poner el aire a menor temperatura que la ambiente”, disparan con tono irónico y de soberbia tratando de fundamentar porqué toda la oficina debe congelarse porque su termostato interno no funcina de modo normal. Su mejor recurso es el de apelar a lo más bajo del ser humano, “quién sufre más y qué es más fácil de solucionar”. Y eso, se resume en una frase: “Si tenés frío ponete un saco. Yo no me puedo quedar en cuero en la oficina”.

La guerra es eterna y las quejas frecuentes. Mientras que algunos se preguntan por qué tienen que pasar en verano más frio que en invierno, otros se cuestionan por qué deben pasar calor cuando tienen el control remoto tan a mano.

A menos que algunos tengan que llevar abrigos de lana y prender caloventores en verano y otros deban transpirar de modo desagradable durante toda su jornada laboral,  lo ideal sería llegar al fin de la guerra de los grados y buscar una solución. 


 


Vos, ¿de qué lado estás? Del frío o del calor? El debate está abierto.

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