La calle

Sociedad

Esta semana que pasó el ciudadano común volvió a ser noticia, pero probablemente de la peor manera, como protagonista del ejercicio de la justicia por mano propia, a través de una de sus más deleznables formas: los linchamientos.

Escribe Fabián Doman

No es materia de esta columna juzgar y no comprender el miedo, la preocupación, la desesperación y la indignación de cada uno de los argentinos por ola de inseguridad, pero sí subrayar que linchar presuntos delincuentes no es el camino para solucionar nada.

Ese intento, equivocado, de algunos ciudadanos de "ganar la calle" para combatir el delito, sin embargo no constituye un hecho aislado. Más bien, puede representar una tendencia de muchos argentinos a intentar "solucionar" los problemas en forma directa.

En un país donde en los últimos cinco años  tuvieron lugar la friolera de casi ¡20.000 de interrupciones en la vía pública! el 2013 dejó un saldo en todo el país de 5.767  cortes, lo que significa un aumento del 6% con respecto al 2012, cuando alcanzaron los 5.483.  

Según la consultora Diagnostico Político,  responsable del relevamiento, el aumento es el más importante de los últimos cinco años, con un mes estrella: el diciembre caluroso y con corte de luz –y por lo tanto de calles- del año pasado.  

La geografía con mayor cantidad de cortes tampoco es una sorpresa: la ciudad de Buenos Aires, seguramente como producto de la decisión política del gobierno nacional y de la justicia en todos sus fueros de intervenir lo menos posible en los piquetes callejeros.

No obstante el dato más relevante aparece cuando se investiga quiénes cortan la vía pública.  En primer lugar se ubican los trabajadores estatales –en esto los docentes públicos deben aportar una buena cuota de cortes- con el 25% de los casos (1453); recién en tercer lugar se encuentran los piqueteros propiamente dichos y las organizaciones sociales con el 14% (801), mientras que en el segundo y en crecimiento aparecen los vecinos, usted, con 1244 casos, lo que representa el 22% de las interrupciones de la vía pública.

Comparando los últimos años el dato sorprendente es justamente el aumento de la participación de los vecinos autoconvocados en los genéricamente denominados cortes de calles y que tiene características particulares:

-en casi todos los casos es reclamando el restablecimiento del algún servicio, en general luz y agua o pidiendo seguridad, a través de una mayor presencia del Estado en el lugar (es el típico caso de los reclamos por el regreso de la Gendarmería a los barrios del conurbano bonaerense)

-el corte apunta a generar una repercusión mediática inmediata. Es decir los cortes importan, en tanto se conviertan en una noticia, especialmente televisiva, en vivo y en directo,  camino que entienden, será el único vehículo posible para que su reclamo sea escuchado

-en muchos casos los cortes se producen aunque muchos vecinos en forma individual se hayan manifestado y lo sigan haciendo, claramente en contra de la interrupción de la vía pública

Con respecto al mes que acaba de terminar el dato clave lo constituye la cantidad de cortes que llego a los 658 lo que significa un aumento del 48% con respecto a marzo del 2013.

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