El abogado de Claudia Schaefer: "Farré me miró por la ventana y siguió apuñalándola"
El abogado de Claudia Schaefer y testigo de su asesinato, Carlos Quirno, declaró ante la fiscal de Pilar, Carolina Carballido, que Fernando Farré lo miró a través de la ventana del vestidor de la casa del country Martindale cuando la estaba matando y "siguió apuñalándola".
"Entramos por la cocina. Estaban Andrea, la abogada de la otra parte y una señora grande paradas en el living. Cuando Claudia saludó a la señora se dio vuelta y la vi avanzar con la valija hacia adentro de la casa, fue la última vez que la vi viva", recordó el abogado. Hasta ese instante las coincidencias entre los dichos de la abogada de Farré y el letrado que representaba a Schaefer.
Después, según Quirno, "habrán hablado no más de 30 segundos y ahí se empezaron a oír gritos muy difíciles de identificar. Se podía escuchar algo como 'así no vas a lograr nada'. Volví corriendo sobre mis pasos y la primera imagen que tuve fue la señora golpeando con el puño una puerta al fondo de un pasillo a la derecha. Ella gritaba 'Fernando no por favor, hacelo por mi. Abrí por favor'. Agarré el picaporte y lo rompí de la fuerza que hice, pero no pude entrar. El abogado recordó que en ese momento, se escucharon algunos quejidos de Schaefer, pero no se percibía ninguna señal de Farré.
Luego, el abogado fue a la ventana que le había señalado la madre de Farré y observó cómo el acusado apuñalaba a Schaefer. Al ver esa escena, la abogada de Farré se sacó los zapatos y comenzó a correr porque tenía miedo de que el empresario la matara también a ella.
Luego de la reconstrucción del hecho y de escuchar a los testigos, la fiscal consideró que: "Farré habría diseñado un plan para matar a su esposa, en una escalada de violencia vinculada, posiblemente al proceso de separación".
Luego de revisar el informe de los forenses que hicieron la autopsia en el cuerpo de Schaefer, que presentaba 74 heridas, la fiscal consideró que el atacante "habría actuado con crueldad excesiva, debido a que antes de matarla, la inmovilizó y provocó otras heridas previas, para causarle un dolor excesivo, demostrarle su poder y sometimiento". A partir de ahora, serán los psiquíatras y psicólogos quienes deberán determinar si Farré estaba ubicado en tiempo y espacio cuando el 21 de agosto pasado mató a su esposa, con lo que podría ser sometido a un juicio oral o, si no sabía lo que hacía y lo declaran inimputable y lo enviarán a un neuropsiquiátrico.
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