Gemelas separadas al nacer se encuentran de casualidad a los 30 años

Sociedad

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Por NA

La Justicia Civil condenó a la Provincia de Mendoza a pagar más de 700 mil pesos en concepto de indemnización por el "daño moral" causado a una mujer, que al momento de nacer fue separada de su hermana gemela y de su madre y entregada a otra familia.



Según el fallo judicial, el pago debe hacerlo el Estado a favor de una de las protagonistas de esta historia, una mujer que actualmente tiene 34 años, y de sus padres biológicos.


 


El nacimiento de las gemelas se había producido en abril de 1974 en la maternidad estatal del hospital Emilio Civit, en esta provincia.



El fallo beneficia a Marta Liliana Chevrete, quien sabía desde niña que era adoptada porque se lo había revelado su madre de crianza.



Sin embargo, la mujer nunca imaginó que a sus 30 años, en 2004, un encuentro casual la llevaría a dar con su hermana gemela -cuya existencia ignoraba-, a conocer a su verdadera madre y a saber que su padre no había muerto como le habían dicho.



Por estos padecimientos, que se desataron a partir de una insospechada y oscura trama de robo de bebés y adopción irregular en esa maternidad pública, el Estado provincial fue condenado ahora a pagar 715.000 pesos en concepto de indemnización e intereses a Marta y a sus padres biológicos, Román Chilote e Irma Falcón, por el daño moral ocasionado, de acuerdo con lo señalado en la edición de hoy del diario Uno de esta ciudad.



La sentencia fue resuelta por la jueza del Decimoquinto Juzgado Civil de Mendoza, María Mercedes Herrera, quien determinó que Marta sea indemnizada con 100.000 pesos y sus padres con 80.000 cada uno.



Además, de acuerdo con lo indicado, ordenó el pago de intereses por casi 35 años, desde su nacimiento, que suman un total de 455.000 pesos.



El encuentro ocurrido hace cinco años entre Marta Liliana Chevrete y su hermana Pabla Mariana Chilote provocó gran repercusión nacional e internacional.



El 28 de abril de 1974 en la maternidad del hospital Emilio Civit, ubicado en el parque General San Martín, Irma del Valle Falcón dio a luz a gemelas.



Tras unas horas, el personal del hospital le entregó a una de ellas, Pabla Mariana Chilote, pero le negó a la otra con el pretexto de que padecía un complicado cuadro de salud.



El 1 de mayo le comunicaron a Irma que la niña había muerto. Le entregaron el cuerpito de una bebé, a la que llamó Viviana Pabla Chilote y sepultó en el cementerio de Junín, adonde le llevó flores durante 30 años.



El tiempo pasó hasta que en 2004 una joven quedó asombrada en una tienda céntrica al ver a una mujer idéntica a su hermana. Tal fue la impresión que no dudó en acercársele y comentarle la situación.



Marta Liliana Chevrete escuchó lo que la muchacha le decía pensando en una casualidad. Entonces la joven le preguntó cuándo había nacido.



Para sorpresa de las dos, la fecha que dio Marta era la misma que la de la hermana de la chica.



Marta, que ya sabía que había nacido en la maternidad del Emilio Civit y que era adoptada, sospechó que no le habían dicho toda la verdad.



A la semana casi se convenció cuando conoció a su gemela y comprobó que era idéntica a ella: meses después un análisis de ADN se lo confirmó.



Según lo que pudo reconstruirse, a su mamá, Irma Falcón, y a su papá, Román Chilote, les dijeron que había muerto, mientras ella fue a parar a manos de la familia Chevrete, y hasta hace cinco años nunca supo que tenía una gemela.

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