Miles de fieles asisten a la celebración de San Cayetano
A las 0 horas el santuario de Liniers fue abierto para los devotos que hace semanas esperan alrededor del templo para participar de las festividades. El Papa les dirigió un mensaje.
Miles de personas aguardaban ingresar al santuario de San
Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, donde desde la medianoche piden pan
y trabajo o agradecen haberlo recibo, en el marco de la fiesta religiosa en
honor del patrono de la Providencia.
Los devotos esperan desde hace semanas en los alrededores del templo para
participar de esta expresión de fe popular que lleva por lema "Con Jesús y
San Cayetano vamos al encuentro de los más necesitados" y suele ser el termómetro de la desocupación en el país.
El párroco Jorge Torres Carbonell había adelantado este martes que el Papa volvería
"a estar cerca de los peregrinos de San Cayetano" mediante un mensaje
grabado que pudo verse y escucharse alrededor de las 23 a través de las pantallas
instaladas frente al santuario.
Torres Carbonell estimó que la fila "lenta" demandará unas 13 horas
hasta llegar a tocar el vidrio que protege la imagen de San Cayetano, ubicada
en el pasillo derecho del templo, mientras la fila "rápida" obligará
a esperar entre 5 y 7 horas para ingresar por la nave central y "ver al
santo desde lejos".
"La iglesia permanecerá abierta hasta que ingrese el último de los
peregrinos", dijo, y recordó que el santuario está celebrando "100
años al servicio de la caridad".
A partir de las 4 y hasta las 10 se oficiarán misas a cada hora y después cada
dos desde el altar levantado sobre la calle Cuzco.
La misa central será presidida a las 11 por monseñor Mario Poli, sucesor de Bergoglio en la arquidiócesis de Buenos Aires. El prelado dijo que llegará
temprano para escuchar confesiones y, tras la celebración eucarística, prevé
recorrer las filas tal para impartir la bendición.
También habrá bendiciones de objetos y se recibirán alimentos no perecederos y
ropas para la Cáritas parroquial.
Unos 1.100 voluntarios laicos, 200 sacerdotes y 800 scouts asisten a los
peregrinos, a quienes repartirán pan, caldo y mate cocido.
Mientras, en los alrededores cientos de puestos callejeros ofrecen a los
devotos velas, estampas y las espigas de San Cayetano, además de imágenes del
papa Francisco.
Gaetano Thiene, como se llamaba San Cayetano, nació en Vicenza, norte de
Italia, en octubre de 1480, en el seno de una familia de nobles.
No obstante, abandonó el ambiente familiar y dedicó su vida a la atención de
los enfermos y desvalidos. Murió a los 77 años en agosto de 1547.
Fue canonizado en 1671 después de que una comisión eclesiástica comprobó
numerosos milagros entre quienes lo invocaron para pedir sanación, alimentos y
trabajo.
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