La Iglesia afirma que la Argentina cayó en un "desenfreno abortista"

Sociedad

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Por NA

  • El Episcopado se manifestó en contra del aborto practicado a una joven discapacitada.
  • Aseguró que antes de promover esta práctica, los funcionarios deberían darles "herramientas como el trabajo, un sueldo digno, educación y vivienda".

El Episcopado argentino sostuvo hoy que el aborto practicado a la joven discapacitada que había quedado embarazada por una violación es parte de un "desenfreno abortista" en el que está sumida la Argentina, aunque funcionarios tanto nacionales como bonaerenses salieron a respaldar a los médicos que practicaron la intervención.



En este sentido, el ministro de Salud, Ginés González García, indicó que la interrupción del embarazo de la chica violada fue decidida en base a "una doctrina que ya fue ratificada por la Corte Suprema y que, en este caso, había sido seguida por la Justicia de Entre Ríos".



En un sentido similar se pronunció el gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien afirmó que "el Estado provincial está respaldando a los médicos", quienes "hicieron la intervención y han cumplido con su responsabilidad".



La joven discapacitada quedó embarazada tras sufrir una violación y, luego de un interminable calvario judicial, la justicia entrerriana finalmente autorizó la realización de un aborto, cuando el feto ya cursaba el quinto mes de gestación.



Sin embargo, los médicos del hospital entrerriano de "San Roque" desaconsejaron la operación primero por razones sanitarias, pero luego también por una "objeción de conciencia".  Por ello, y luego de la intervención del Ministerio de Salud nacional y de las autoridades bonaerenses, la operación de interrupción del embarazo finalmente se pudo realizar con éxito en Mar del Plata.



En este sentido, el gobernador Solá resaltó que "la intolerancia tiene varias formas de mostrarse", y las oposiciones a este tipo de abortos "es una de las más graves", puesto que es ir "contra la ley y tratar de imponerle a una persona violada y discapacitada el hecho de ser madre, porque algunos creen que sus ideas religiosas tienen que ser de todos".



"No estoy de acuerdo con eso y creo que cada uno tiene derecho a tener su creencia religiosa, pero no obligarle a los demás a tener las conductas que su religión le indica", remarcó el mandatario bonaerense.



Desde la vereda opuesta, la Iglesia repudió el hecho a través de la Secretaría de Familia del Episcopado, que advirtió que "llegó el momento de poner freno al desenfreno abortista" que se
vive en el país.



Asimismo, acusó al Insitituto Nacional contra la Discriminación (INADI) de "encubrir la legalización del aborto" a través de "un protocolo para la atención sanitaria de las prácticas previstas en el Código Penal".



"Mientras se las entretiene con la panacea del aborto, se les  siguen negando las herramientas básicas para mejorar sus condiciones de vida, como mayores opciones laborales, salarios dignos que permitan mantener una familia, educación de mejor calidad que habilite al mundo del trabajo, viviendas dignas contra el hacinamiento y tantas otras medidas ausentes en las políticas actuales", sentenció el organismo de la Conferencia Episcopal Argentina.



Tras insistir en que "las muertes maternas no disminuyen con la legalización del aborto, como afirma la Academia Nacional de Medicina", la Iglesia reiteró la necesidad de "detener esta arremetida contra la vida de los niños por nacer y de las madres mismas que se pretende proteger".

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