"La Logia del Guiso", una gran cofradía de fanáticos argentinos

Sociedad

*Tiene el funcionamiento de una logia con rangos y rituales de iniciación.
*Pero a diferencia de otras, la Logia del Guiso se dedica a promover esta comida milenaria.
*Nadie sabe si aún funcionan, pero esta cofradía secreta ya es todo un clásico.

No, no es una joda. La Logia del Guiso existe. Y tiene grados como cualquier otra logia. Por ejemplo: Marmitón, Guisador, Gran Guisador, Gran Maestre Guisador y Guisador Ilustre. El que recién ingresa al paraíso del guiso, para esta logia será el aspirante. Insistimos, esto no es un chiste.

La historia de la llamada Logia del Guiso argentina dice así: “En abril de 1984 se reunieron el periodista Eduardo Guibourg -quien lanzó la idea- la gastrónoma Emmy de Molina y el periodista Juan Carlos Martelli, y decidieron fundar un club o entidad sin fines de lucro para promover y prestigiar el guiso, comida familiar pocas veces tomada en cuenta para presidir agasajos”.

Si alguno se pregunta… ¿No será mucho llamar Logia a esto? Hay una respuesta. Desde su página de Internet, los integrantes del grupo del guiso explican que lejos de querer tomarle el pelo a otras logias como la de los masones, la del guiso es “técnicamente un club”. Fue en 1984 cuando se la designó como "logia" por, como cuentan sus integrantes, “simple humorada”.

¿Cómo funciona? Periódicamente, cada miembro es seleccionado para cocinar el guiso de una reunión. Se lleva la gran olla que funciona en la Logia a su casa. Luego, durante un mes, el cocinero de turno compra y selecciona los elementos para el guiso.

Se prepara y el día en que la Logia decide degustar el “nuevo” guiso, se calienta y se sirve en la mesa: después de la cena -o almuerzo- “los cofrades juzgarán”.

“Acto seguido se procede a votar la aceptación o no del guiso en cuestión. En caso de resultar la votación favorable, se procede a la ceremonia por la cual el cocinero asciende al grado inmediato superior”, explican en la Logia.

Desde el punto de vista técnico, dicen, ellos aceptan que “un guiso es una comida con una base de fritura y ulterior cocción en agua (con fuego desde abajo). Pero lo más importante es que cada comarca de cada región de cada país tiene su propio guiso”.

Pero no todo es comida. También hay ritos de iniciación, como en cualquier logia que funcione por ahí. “Una rígida disciplina, que todos los miembros de la Logia del Guiso aceptan y promueven, para desarrollar una actividad permanente, y lograr el perfeccionamiento y excelencia en lo referente a deleites gastronómicos”.

Un dato. Atención con la Ceremonia de Imposición de grado. Desde la Logia lo explican muy bien: se hace “con el auxilio de una reproducción de Tizona, una de las dos espadas de Ruy (Rodrigo) Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Este detalle simboliza la antigüedad y la nobleza de los guisos. Por eso, además, los testimonios de votación suelen redactarse en castellano arcaico”.

Nadie puede confirmar si aún esta logia funciona. En su sitio Web, los últimos datos de una degustación son de 2003. Algunas voces aseguran que sus integrantes siguen con los rituales gastronómicos del guiso y son cada vez más populares. Otras, que la Logia se volvió tan secreta que ya nadie sabe acerca de sus reuniones. Ocultos o no, la Logia del Guiso no es una joda.

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