La pelea entre la homeopatía y la medicina tradicional

Sociedad

*La homeopatía va ganando adeptos con el tiempo. No se contrapone con la medicina tradicional pero no van de la mano.
* Sus medicamentos están hechos a base de productos naturales. Sin embargo, algunos muestran aprensión por esta forma terapéutica.


La homeopatía es una de las variadas opciones que gana cada vez más terreno a la hora de encontrar una solución a los problemas de salud fuera de la medicina tradicional. Es considerada por quienes la practican como una forma terapéutica que lleva al hombre a un estado de equilibrio. Sin embargo, sigue existiendo aprensión por parte de los cultores de la medicina convencional debido a su método de aplicación.  


 


Esta disciplina se conoce en la Argentina desde principios del siglo pasadolo, aunque data desde hace más de 200 años. No sólo se administra a personas adultas, sino también a niños y animales. Su principal objetivo es mantener o reestablecer el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu.



“Se basa en pensar que el ser humano en buen estado de salud debe estar equilibrado. Cuando de alguna manera esa estabilidad se rompe por cuestiones externas que afectan las emociones, como noticias tristes o el quedarse sin trabajo entre otros, aparecen síntomas inespecíficos como el no dormir o el mal humor que si no se resuelven se instalan y agudizan”, explicó la médica Mónica Moreno de la Asociación Médica Homeópata Argentina.


 


Todo Natural



Muchas personas la eligen por ser natural y no generar efectos colaterales adversos dado que sus medicamentos no poseen químicos ya que están hechos a base de plantas, animales y minerales. Algunos de los  que incluye el  menú homeopático son Aconitum, Gelsemium, Nux vómica, Chamomilla y Arsenicum album, entre otros, todos de origen natural. Sin embargo, no son medicamentos que sirvan  a todos por igual.



El homeópata discrimina minuciosamente los síntomas del paciente en forma individual, con preguntas que van desde si es celoso o no, hasta cuestiones físicas,  y así arman un mapa de carácter  para cada paciente y recomiendan el medicamento más conveniente.


 


El método



Los medicamentos, explicó Moreno,  se estudian y prueban en personas sanas para luego aplicar a las personas que lleguen con algún síntoma.



“Se toma una planta por ejemplo, y se la prepara con técnicas homeopáticas. De esta se obtiene una sustancia que se prueba en personas sanas en las cuales provoca síntomas como puede ser el  mal humor o dolor de cabeza. Entonces se sabe que si viene una persona ´enferma´ con esos síntomas esa misma planta va a ser la cura para ellos”, explicó la especialista.



Esto se desprende de uno de los principios fundamentales  de la homeopatía, el de la similitud,  que sostiene que “lo que produce síntomas en una persona sana es capaz de curar esos síntomas en una persona enferma”.



Para el médico clínico Natalio Daitch, si bien ambas medicinas (la homeopática y la alopática o tradicional) no se contraponen, no van por el mismo camino y eso causa aprensión.



“Hay  cuestiones que tienen que ver con el convencimiento de que  va a curar. Como un aval de tipo oficial, algo que demuestre que es curativo y la misión del paciente. Muchos tratamientos tienen que ver con la exacerbación de los síntomas. Esto quiere decir que en un momento el paciente se pone peor para luego mejorar y eso implica que aquel que vaya este al tanto de eso”, opinó el médico. 


 


Filosofías diferentes


 


El concepto homeopático de enfermedad difiere del de la medicina convencional. En el primero de los casos la raíz del mal es espiritual y se manifiesta primero con síntomas emocionales (como ansiedad y aversiones), pasando a ser, si no se tratan a tiempo, síntomas mentales, conductuales y por último físicos, según informó Moreno. En cambio, la medicina tradicional  encuentra el origen del malestar en lo físico.


 


Otro punto que las diferencia son los fundamentos en los que se basan. La medicina convencional parte del principio de los opuestos. “Si un paciente tiene un síntoma como puede ser la fiebre, se le da algo para contrarrestarlo como un antifebril. Y en paralelo se buscan las causas”, explicó el médico clínico Natalio Daitch.


 


Por su parte, la homeopatía se maneja por el principio de los semejantes. La teoría de la homeopatía desarrollada por el médico sajón Samuel Hahnemann en 1796  -ya descripta más arriba por Moreno-   sostiene que los mismos síntomas que provoca una sustancia tóxica en una persona sana pueden ser curados por un remedio preparado con la misma sustancia tóxica. Para Daitch esto es “buscar una enfermedad artificial que reemplace la natural”.


 


 

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