Los años y la almohada, o cuánto conviene dormir según la edad

Sociedad

* El Club del Sueño porteño organiza un encuentro para informar sobre qué cantidad de horas en la cama necesita cada persona de acuerdo a sus años.
* Insominios "inventados", pastillas para dormir y falsas preocupaciones son algunas de las secuelas por la falta de información

Dormir, no es solo apoyar la cabeza en la almohada. De aquí que muchas veces pensamos que lo hacemos poco (o en exceso) desconociendo que existe un timing de sueño para cada edad. Por eso, los expertos del Club del Sueño invitan a un taller para conocer las características del descanso acorde a la etapa de la vida en la que se encuentre cada persona.

“No es lo mismo el dormir de un bebé que el de un anciano, difiere mucho en profundidad y cantidad", explicó a minutouno.com la médica especialista Margarita Blanco, responsable de la institución, y destacó la importancia de conocer cuánto es aconsejable dormir en cada etapa para no preocuparse sin razón, ya que hay una modificación del tipo de sueño con el paso de los años y la disminución “en tiempo y forma” es propia de la edad.

Tierna infancia

Se suele decir que bebés en la casa es sinónimo de no dormir. Sin embargo, para los especialistas estas alternancias de sueño no son propias de los niños sino que muchas veces son estimuladas por los papás que los malcrían y acostumbran a la “atención nocturna”. Es porque al nacer se pueden llegar a dormir 16 horas diarias de las cuales el 50% es "sueño de soñar" (también conocido como REM, el que generalmente se recuerda al despertar). En cambio, cuando pasa el tiempo se va perdiendo profundidad.

La gente mayor que "fuerza" el dormir preocupándose o tomando pastillas puede crear un insomnio inexistente    

“Es muy común que pese a dormir mucho a los padres les cuesta despertar a chicos de 8 o 10 años, es porque además de cantidad, su sueño se caracteriza por la profundidad”, dijo Blanco.

Pocas ovejitas

Para la especialista, es recién a partir de los 20 años cuando el REM se estabiliza (en un 28%) y esta proporción es la que se tiene hasta el final de la vida. “Con el paso del tiempo se necesitan menos cantidad de horas”.

Pero, ¿qué pasa entre los 20 y los 50 años? Generalmente se duerme poco y profundo “porque hay más actividad física y el consecuente desgaste lleva a un descanso inmediato, sin dar tantas ´vueltas´. Es un sueño continuo y sin fragmentaciones”.

La vejez y la desesperación por dormir

El consejo es claro. “No hay que dormir a los 50 lo mismo que a los 20, los cambios son normales y no hay que preocuparse o automedicarse para forzar el sueño”, aconsejó la médica, y alertó que “de hecho esto puede agravar la situación hasta incluso crear un insomnio”.

Así, entre los 40 y 45 son normales los micro-despertares a la noche. Por eso antes de entrar en pánico lo mejor es quedarse tranquilo, no hacerse problema y fundamentalmente no levantarse, ni comer, o encender la luz, ponerse nervioso, o mirar el reloj.

Además en personas de 60 hay cambios de actividades, menos gasto de energía y se suele dormir la siesta por la tarde. "Va a ser natural dormir menos, hay menos cansancio. Los ancianos se preocupan mucho, se automedican o los medican lo cual no es necesario”, advirtió la especialista.  

Para lo que quieran asistir y conocer más sobre su cabeza en la almohada, la cita es el próximo 26 de marzo. La entrada es libre y gratuita.  Informes: Tel: 4959-1500 int. 2651, de 10 a 14 hs. O a  [email protected]

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