Evacuaron a todos los turistas aislados en la alta montaña

Sociedad

Unas 200 personas que aún permanecían incomunicadas por los aludes que afectan la zona de alta montaña desde el jueves pasado lograron ser rescatadas por Gendarmería al abrirse caminos opcionales entre los escombros.

Unas 200 personas que aún permanecían aisladas en distintas localidades de la alta montaña mendocina por los aludes de lodo y barro que afectan la zona desde el jueves pasado, fueron evacuadas por Gendarmería al abrirse caminos opcionales entre los escombros.

En tanto, un avión de Aerolíneas Argentinas tenía previsto volar este lunes hacia Santiago de Chile para rescatar a 135 turistas que quedaron varados en Las Cuevas, ya que el operativo no pudo realizarse el domingo por las fuertes nevadas.

Este lunes por la  madrugada cayó una copiosa lluvia del lado chileno, por lo que tres ómnibus enviados desde Santiago tampoco pudieron llegar hasta Las Cuevas.

Además, unos 230 camiones que estaban varados desde el viernes sobre la ruta 7, a la altura de las localidades mendocinas de Penitentes y Punta Vacas, también comenzaron a movilizarse este lunes por la mañana hacia Uspallata, luego que se pudo perforar la montaña de lodo y barro que había sobre caminos y rutas.

Doce máquinas de Vialidad Nacional que trabajan en la zona pudieron perforar las montañas de lodo y abrir caminos para que pasen los camiones.

"Vamos a hacer bajar los 230 camiones varados en Punta de Vacas y Penitentes acompañándolos hasta Uspallata, a partir de donde la ruta ya es transitable, para que puedan seguir hasta Mendoza", informó a Télam el Mayor Mariano Montivero, del Escuadrón 27 de Gendarmería Nacional, que participa del operativo.

Fuentes del organismo dijeron que ya se han logrado perforar todos los aludes y que trabajan para continuar ensanchando los caminos, mientras que la ruta internacional sigue cortada para todo tipo de vehículos y hay controles desde Uspallata hasta el Paso Internacional Cristo Redentor.

Las máquinas lograron perforar esta mañana el último alud en la localidad de Polvaredas debido a que mejoraron las condiciones climáticas, por lo que se pudo liberar el paso y lograr sacar a los vehículos que habían quedado varados entre el barro y la piedra.

Aquellos que no quedaron atascados eran remolcados por Vialidad mientras que el resto era evacuado por sus propios dueños.

Una de las personas evacuadas, un aduanero que prestaba servicio en el Complejo Los Horcones, a 2.800 metros sobre el nivel del mar, aseguró que el operativo para sacarlos de la zona "fue impecable" y que pudo salir con su vehículo detrás de una camioneta de Gendarmería que lo guiaba entre las perforaciones.

"En Punta de Vacas un equipo sanitario de médicos y enfermeros nos hicieron preguntas vinculadas a nuestro estado de salud y nos tomaron la presión como una tarea preventiva", sostuvo.

Consideró además que "fue increíble lo que este fenómeno natural provocó. Prácticamente modificó, y corrió la traza de la ruta original".

"Las autoridades de la Dirección General de Aduanas se constituyeron en Uspallata, y mostraron interés por todo el personal varado en Horcones, y nos hicieron llegar vía helicóptero víveres y agua", puntualizó el agente consultado.

Contó además que seguían atentamente las noticias a través de la televisión y que todo el personal tomó el hecho con calma.

Entre la tarde del jueves y la madrugada del lunes, y por efecto de un temporal que azotó la cordillera mendocina, se registraron 28 aludes entre Picheuta (kilómetro 1.170,6 de la ruta 7) y Polvaredas (kilómetro 1.189) determinando el corte total de la ruta 7 de Uspallata hacia el oeste, así como el Paso Internacional Cristo Redentor, ubicado a 56 kilómetros de Polvaredas.

Inicialmente fueron más de 600 las personas que quedaron varadas o aisladas en la zona, 400 de las cuales ya habían sido rescatadas, luego de haber pasado momentos de incertidumbre a raíz de que muchas de ellas fueron sorprendidas por los aludes mientras se trasladaban con sus automóviles.

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