Los churros que intentaron incautar estaban en condiciones de ser vendidos

Sociedad

El vendedor trabajaba para un mayorista que los compra en Villa Gesell. Las condiciones bromatológicas son optimas.

Un churrero de playa fue impedido de realizar su trabajo en Pinamar. Agentes municipales intentaron despojarlo de la pesada canasta con la que recorre kilómetros en la calurosa arena. El vendedor tenía una remera de un local de Villa Gesell.

Churrero Pinamar.mp4

El local está instalado desde 1998. "El que les vende a todos está desde noviembre y no le dieron los permisos porque no quieren gente de Buenos Aires", dijo una fuente cercana al churrero en diálogo con minutouno.com.

Desde Pinamar, revelaron cómo es el negocio de los churros. Un mayorista los compra a $250 por docena. Su tropa de vendedores lo ofrecen a $600 o más. Así es como surgió el churro blue.

"Hay que caminarse la playa. Bajo el sol, con una canasta en el hombro. Esto es como pagar un delivery. Es un churro puerta a puerta", agregó el allegado al churrero incautado.

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