"Alan, pará, no me mates"

Sociedad

Esas fueron las últimas palabras de Carla Belén Iglesias la joven de 24 años que fue estrangulada por su hermano de 16. Los vecinos reconocieron haber escuchado gritos durante la noche del lunes.

Hermanos.avi
Eran las 23.30 del lunes en Villa Urquiza. Allí vivían Alan de 16 años al cuidado de su hermana Carla Belén Iglesias de 24. Desde febrero habían quedado húerfanos cuando murió su mamá a causa de una enfermedad terminal. Los vecinos escucharon gritos, cada vez más desesperantes y por eso uno decidió a llamar al 911.

Cuando llegaron dos agentes llegaron, el chico bajó a abrirles y les respondió qe no pasaba nada. Él ya estaba sólo. Los efectivos lo notaron nervioso, entonces el joven accedió a que la policía ingresara a su domicilio. Alan quiso ocultar el cuerpo debajo de la cama , pero igualmente fue descubierto. Aunque todavía el joven no lo confesó, todo parece indicar que Alan estranguló a su hermana.

La víctima estaba tendida en el suelo. Tenía las manos atadas detrás de la espalda, estaba boca arriba y vestía pantalón negro y un suéter lila. También quedaba claro cómo había muerto. Alrededor de su cuello, que estaba marcado, había un cable de electricidad, lo que hace suponer que la asfixiaron hasta quitarle la vida.

De acuerdo con información de fuentes del caso, el dormitorio de Iglesias estaba desordenado. "Como si hubiera existido una pelea o una discusión previa", detallaron allegados a la investigación.

Un jefe policial que trabaja en la pesquisa reveló que "aparentemente los hermanos tenían muchos problemas familiares" y que vivían solos desde que "en febrero había fallecido la madre".

"Eran hermanos por parte de madre pero tenían distintos padres", aclaró la fuente, quien además agregó que, por lo que averiguaron hasta el momento, la chica asesinada había intentado ingresar hace poco a la Policía Metropolitana.

Al tratarse el sospechoso de un chico de 16 años, la causa por homicidio quedó a cargo de la jueza Adriana Leiras, titular del Juzgado Nacional de Menores 6, en turno en la Capital Federal.

La magistrada dispuso anoche que el adolescente sea trasladado al Hospital Pirovano para una
evaluación médica.

Allí fue evaluado durante la madrugada por profesionales del área de psiquiatría ante la posibilidad de que sea peligroso para sí o para terceros, pero los médicos informaron que estaba ubicado en tiempo y espacio y no había indicadores de inimputabilidad.

Luego de ser diagnosticado, el chico fue derivado ayer por la mañana al Centro de Admisión y Derivación (CAD) de la Secretaría de la Niñez, la Adolescencia y Familia (ex instituto Inchauti), donde quedó detenido a disposición del juzgado.

La jueza Leiras ordenó que la escena del crimen sea relevada por peritos de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía Federal, en búsqueda de rastros y evidencias que ayuden a esclarecer la mecánica del hecho, y dispuso el traslado del cuerpo de la víctima a la morgue judicial para su correspondiente autopsia.

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