Por qué no manejar con la vejiga llena y otros consejos para viajar

Sociedad

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Por NA
Llega el calor, mejora el tiempo y tientan las escapadas. Pero mejor, antes de emprender la travesía, es contar con tips sanitarios de viaje, de acuerdo al móvil elegido.

El director médico de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, Jorge Falcón, explicó que aquellos que viajen en automóvil, además de respetar el obligatorio uso del cinturón de seguridad, harían bien en detenerse cada dos horas para movilizar las piernas y aliviar tensión lumbar, y evitar así indeseables consecuencias sanitarias.

Obviamente, no se debe beber alcohol ni comer en forma abundante si se va a manejar, pero menos sabido es que se recomienda no viajar con la vejiga llena, ya que en caso de accidente con traumatismo en la zona pelviana hay más facilidad de ruptura, lo que puede ocasionar daños internos.

Es aconsejable llevar pastillas potabilizadoras de agua si no se conoce con precisión el destino 

En caso de colisión o incidente mayor que pueda dejar a alguien imposibilitado de movilidad, lo más apropiado sería usar una puerta cercana, ya que sobre una superficie dura disminuye la posibilidad de desplazamiento de columna, y sobre todo se debe sostener la cabeza derecha y evitar movimientos laterales y anteroposteriores.

Para los que emprendan su travesía en avión, se les recomienda estirar las piernas o caminar unos minutos por los pasillos cuando el vuelo supera las dos horas de duración.

De este modo, se disminuye el riesgo de patologías consecuentes a la inmovilidad de las piernas en una posición estrecha, como es clásicamente la del asiento de avión.

La más conocida de estas afecciones es la tromboflebitis de miembros inferiores, pero su consecuencia, la embolia de pulmón, es el mayor riesgo que se corre en estos casos.

Por otro lado, para las personas que tengan una enfermedad venosa previa en miembros inferiores (como haber tenido ya un episodio de flebotrombosis) es aconsejable usar medias de sostén apropiadas durante el viaje.

Para la molestia en los oídos durante el despegue o aterrizaje, bastará mascar chicle o bostezar, métodos simples que atenúan las consecuencias del dolor que produce el cambio brusco de presión.

En caso de congestión en vías aéreas superiores (rinitis o sinusitis), conviene consultar al médico de cabecera para prepararse con medicación descongestiva (antihistamínicos) antes de viajar.

En el caso del jet–lag, que suele producirse durante los viajes intercontinentales en los que haya más de cuatro horas de diferencia horaria entre salida y destino, se aconseja tomar melatonina 3 mg por noche para minimizar su efecto.

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