Prescripción de multas de tránsito en CABA y PBA: tiempo de vigencia y qué sucede si no las abonás
Mientras que en CABA el período general es de cinco años, en territorio bonaerense puede ser de dos o cinco años según la gravedad de la infracción. Sin embargo, dejar pasar el tiempo no garantiza que la deuda desaparezca.
Prescripción de faltas de tránsito en CABA y PBA
Las multas de tránsito representan una de las principales preocupaciones para los conductores que acumulan infracciones pendientes de pago. Aunque estas sanciones tienen plazos legales de prescripción, las condiciones no son iguales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y en la Provincia de Buenos Aires (PBA).
La prescripción es un mecanismo legal mediante el cual, una vez transcurrido determinado período, el Estado pierde la posibilidad de perseguir una infracción o ejecutar una sanción, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la normativa correspondiente.
Sin embargo, el plazo no necesariamente avanza de manera continua. Determinadas notificaciones, actuaciones administrativas o judiciales y otras circunstancias previstas por la ley pueden modificar el momento en que una multa deja de ser exigible.
Además, no pagar una infracción puede generar complicaciones para realizar trámites relacionados con la licencia de conducir, la transferencia de un vehículo o incluso derivar en acciones judiciales para recuperar la deuda.
Cuánto tarda en prescribir una multa de tránsito en CABA
En la Ciudad de Buenos Aires, las infracciones se encuentran reguladas por la Ley 451, correspondiente al Régimen de Faltas. La Dirección General de Administración de Infracciones (DGAI) interviene en la gestión de estos procedimientos.
Según el régimen porteño, la acción por una infracción de tránsito prescribe a los cinco años. En principio, ese período se cuenta desde la fecha en que se cometió la falta.
No obstante, cuando existe una notificación fehaciente al conductor, el plazo puede comenzar nuevamente a partir de ese momento.
Por ejemplo, si una persona cometió una infracción en marzo de 2022 y no recibió una notificación fehaciente, el plazo de cinco años se cumpliría en marzo de 2027, siempre que no existan otras circunstancias que lo modifiquen.
En cambio, si esa misma infracción fue notificada fehacientemente en marzo de 2024, la prescripción podría extenderse hasta marzo de 2029.
La normativa también distingue entre la acción para perseguir una infracción y una sanción que ya fue impuesta.
Cuando existe una resolución firme del Controlador de Faltas, la sanción prescribe a los dos años. Sin embargo, ese plazo puede interrumpirse si el Gobierno porteño inicia una demanda judicial para cobrar la deuda.
Cuánto tarda en prescribir una multa de tránsito en PBA
En la Provincia de Buenos Aires, el régimen se encuentra establecido por la Ley 13.927, que adhiere a la Ley Nacional de Tránsito 24.449.
El artículo 89 de esta última normativa contempla diferentes períodos de prescripción según la gravedad de la infracción.
Los plazos son los siguientes:
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Faltas leves: la acción prescribe a los dos años.
Faltas graves: la acción prescribe a los cinco años.
Sanciones ya impuestas: prescriben a los cinco años.
La diferencia principal está en el momento del procedimiento. Antes de que exista una resolución, se considera la prescripción de la acción, es decir, la posibilidad de juzgar la infracción.
Una vez que la sanción fue impuesta mediante una resolución, comienza a considerarse el plazo de prescripción de la sanción, que en territorio bonaerense es de cinco años.
De todas formas, existen circunstancias que pueden interrumpir el conteo y provocar que el período vuelva a comenzar.
Entre ellas se encuentran la comisión de una nueva falta grave, determinadas actuaciones administrativas o judiciales y la adhesión a un plan de pagos.
En este último caso, aceptar un acuerdo también implica reconocer la deuda y renunciar a determinados mecanismos de impugnación, según las condiciones del régimen provincial.
¿La prescripción es automática?
Una de las dudas más frecuentes entre los conductores es si una multa desaparece automáticamente del sistema una vez transcurridos los años establecidos por la ley.
La respuesta es que la prescripción no implica necesariamente la eliminación automática de la infracción de los registros administrativos.
Por ese motivo, cuando una persona considera que se cumplió el plazo legal, puede solicitar que se declare la prescripción ante el organismo encargado de tramitar o juzgar la falta.
Antes de iniciar ese procedimiento, es importante comprobar la fecha de la infracción, las notificaciones recibidas y las actuaciones posteriores que pudieran haber modificado el conteo.
También debe distinguirse entre una infracción que todavía está siendo tramitada y una sanción que ya quedó firme, porque los períodos aplicables pueden ser diferentes.
En consecuencia, que una multa tenga varios años de antigüedad no significa necesariamente que haya prescripto.
Qué pasa si no pago una multa de tránsito en CABA o PBA
Mantener infracciones impagas puede generar consecuencias administrativas y económicas en ambas jurisdicciones. Sin embargo, los procedimientos presentan diferencias.
En la Ciudad de Buenos Aires, las deudas de tránsito pueden impedir la realización de determinados trámites vinculados con la licencia de conducir.
El Gobierno porteño verifica la situación del conductor mediante los registros de la DGAI. Por eso, antes de comenzar una gestión, es recomendable consultar si existen infracciones pendientes.
La consulta puede realizarse mediante el servicio oficial de Consulta de infracciones del Gobierno de la Ciudad, donde también es posible obtener el certificado de libre deuda cuando corresponda.
Si una sanción queda firme y continúa impaga, la Ciudad puede iniciar acciones judiciales para exigir su cobro.
En la Provincia de Buenos Aires, los conductores pueden acceder a una reducción del 50% sobre el valor mínimo de la sanción durante el período habilitado para el pago voluntario.
Si el infractor no paga ni se presenta ante la autoridad correspondiente, el Juzgado Administrativo puede dictar una resolución y notificarlo para que regularice su situación.
Cuando la deuda continúa pendiente, la Provincia puede recurrir a un juicio de apremio, un procedimiento judicial destinado al cobro de obligaciones impagas.
Este mecanismo puede derivar en intereses, embargos sobre bienes inmuebles o activos financieros, inhibiciones y otras medidas previstas legalmente.
Existe, además, una consecuencia específica para los casos en los que se retuvo la licencia de conducir. Si el conductor no comparece ante el juzgado dentro de los 90 días corridos posteriores a la retención, la licencia puede ser destruida y la habilitación para conducir caducar.
Por estas razones, antes de decidir no pagar una multa y esperar su prescripción, resulta fundamental revisar el estado del expediente, los plazos legales y las posibles consecuencias de mantener la deuda activa.
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