Advierten sobre los riesgos de las "pilas botón", presentes en los juguetes electrónicos
Especialistas en Otorrinología Infantil y Toxicología del Hospital de Clínicas lanzaron por primera vez una campaña de concientización sobre los riesgos encerrados en la manipulación, por parte de los niños, de las "pilas botón" presentes en muchos juguetes electrónicos, dado que su ingestión o introducción en vías auditivas y aéreas puede provocar lesiones severas.
"Entre el 60 y el 70 por ciento de las pilas que extraemos pertenecen a juguetes, en particular a teléfonos celulares. Y en cuanto a los pacientes, la mayor proporción corresponde a chicos de tres a cinco años", explicó la especialista.
"En segundo lugar, la pila botón contiene químicos altamente tóxicos, entre los que se encuentran el mercurio, el litio y el cadmio: estos agentes se liberan progresivamente y son absorbidos por el cuerpo desde el contacto inicial de la pila con las mucosas", prosiguió, y detalló que "toda pila contiene una carga eléctrica, por lo que los líquidos corporales facilitan la conducción de la electricidad de la pila hacia el organismo".
Y si la pila sufrió algún daño en su estructura, "puede liberar las sustancias corrosivas que contiene en su interior", advirtió.
Estas situaciones requieren una "atención especializada de forma rápida y efectiva" en una guardia de emergencia, dado pueden dejar "secuelas permanentes a nivel orgánico", la más frecuente de las cuales es la perforación del tabique nasal.
Pero, según Paoli, los padres llevan a sus niños a la guardia "entre seis y 12 horas" después de producido el accidente porque "no hay muchos lugares que tengan guardia otorrrinológica" y "muchas veces los pediatras no saben dónde derivarlo".
Otro de los obstáculos para la consulta inmediata es que en el caso de las pilas botón introducidas por nariz u oído, "generalmente no tienen síntomas" de manera inmediata, con lo cual "pueden pasar más desapercibidos que otros objetos extraños", y los padres que acuden a las guardias "es porque el nene avisó o un adulto que estaba cerca lo vio".
Con el correr de las horas, los síntomas que pueden aparecer son "supuración e inflamación del conducto" en el caso del oído; y "rinorrea" en el caso de la nariz, que "es una mucosidad clarita, a diferencia de la que producen otros cuerpos extraños como el algodón o las semillas, que producen una rinorrea fétida".
Tragarse una pila puede no causar ningún síntoma, pero si ésta se queda en el esófago o el estómago, se pueden presentar dolor abdominal, heces con sangre, inflamación gastrointestinal, perforación en el esófago, náuseas y vómitos.
Los profesionales recomiendan asegurarse de que los receptáculos donde se colocan las pilas estén reforzados con tornillos o trabas de seguridad, y que los niños no puedan forzar o remover la tapa, en cuyo caso debe sellársela con pegamento común.
Por otra parte, los padres no deben intentar retirar el cuerpo extraño por su cuenta, ya que una mala maniobra puede agravar la situación.
La campaña de concientización incluye la sensibilización en los medios de comunicación y la realización de teleconferencias sobre el tema a través de la Red Nacional de Cibersalud, que nuclea a 295 establecimientos sanitarios de la totalidad de las especialidades médicas.
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