El empresario Gustavo Palmer, propietario del complejo de Pinamar, criticó la actitud de los empleados del local bailable de Venado Tuerto. "Es una atrocidad no dejar entrar a una persona obesa", aseguró por Radio 10.
"Es una atrocidad no dejar entrar a una persona obesa. Tiene que tener una reprimenda porque además de su complejo le determinás otro complejo mayor", aseguró por Radio 10. Y aclaró que "le tenés que dar un servicio para que se sienta cómoda en la discoteca a la que va".
Según Palmer, "en Ku Pinamar podés ir en ojotas" porque "obviamente estás en verano y uno va a divertirse". "Blanco, negro, gordo o flaco, uno es un ser humano y tienen derecho a divertirse de la misma manera", sostuvo.
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De esta manera, el conocido empresario se metió en la discusión por la denuncia que María Macarena Mirabet, de 34 años, realizó ante el Inadi contra los responsables del local bailable El Templo, donde, aseguró, le prohibieron la entrada por ser "gordita". Y agregó: "No sólo me pasó a mí, sino a otras personas".
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