Turismo en Buenos Aires: cinco escapadas imperdibles a una hora de CABA

Sociedad

Conocé estos lugares ubicados en la Provincia de Buenos Aires para desconectar de la rutina y aprovechar en las vacaciones de invierno.

A pocas horas y a kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires están estos pueblos que tienen amplias actividades para hacer. Ubicado en la Provincia de Buenos Aires, interesantes para conocer y realizar una escapada de fin de semana, como tantos otros destinos de la provincia.

Cinco escapadas en la provincia de Buenos Aires para todos los gustos

San Antonio de Areco

Ubicado a sólo 113 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), es un destino perfecto para los amantes del microturismo. Este pintoresco pueblo combina historia, cultura local, campo, río y la rica tradición gauchesca. Llegar en auto desde la capital es sencillo a través de la Ruta Nacional 8, aunque también hay colectivos que parten desde Retiro.

Areco es uno de los pueblos más desarrollados de la provincia de Buenos Aires. Su plaza principal, la Plaza Arellano, alberga los edificios más importantes del lugar: la Comisaría, la Municipalidad, el Registro Civil y la parroquia San Antonio de Padua. A pocos metros se encuentra el museo y taller de platería de la familia Draghi, inaugurado en 1960, que exhibe una impresionante colección de piezas gauchas del siglo XIX hechas completamente en plata.

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A lo largo de la Ribera de Areco, camino al río, se pueden visitar puestos de artesanías de plateros, sogueros, tejedores, talabarteros, ceramistas y antigüedades. También hay varios restaurantes y casas de campo. Pasar la tarde a orillas del río es un plan ideal en días soleados, ya que la zona cuenta con parques y parrillas públicas para hacer un asado, además de un pequeño mercado artesanal los fines de semana.

Una de las principales atracciones de Areco es el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, ubicado en una antigua estancia. Muchos establecimientos rurales ofrecen la posibilidad de vivir un auténtico día de campo, con tours disponibles tanto con reserva previa como directamente al llegar al pueblo.

Cruzando el Río Areco hacia el norte, se encuentra La Blanqueada, una típica pulpería de campo que solía recibir a residentes, viajeros y comerciantes. Hoy en día, se puede visitar hasta las 17 horas y observar elementos típicos de la región.

San Antonio de Areco es un destino que ofrece una experiencia completa de la vida rural argentina, con sus tradiciones gauchas, su rica historia y su hermosa naturaleza.

Tigre

Si estás buscando un lugar que combine tranquilidad y diversión, Tigre es la elección perfecta. Ubicado a tan solo 30 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Tigre es famoso por su impresionante delta, que ofrece una variedad de actividades acuáticas como paseos en lancha, kayak y recorridos en catamarán por sus canales.

Uno de los lugares imperdibles en Tigre es el Mercado de Frutos, repleto de artesanías locales, productos para el hogar, decoración y alimentos frescos como dulces y mieles caseras. Muy cerca de allí, dentro del mismo predio, se encuentran los Docks del Puerto, un centro comercial a cielo abierto con más de 200 tiendas y locales gastronómicos.

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La diversión y el entretenimiento están garantizados en esta multifacética ciudad. El casino Trilenium, otro de sus puntos icónicos, está estratégicamente ubicado entre el parque de diversiones Parque de la Costa y la Estación Delta del Tren de la Costa. Además de los slots y las salas de paño, el casino ofrece un espacio con shows y DJs en vivo, presentando propuestas musicales diferentes cada fin de semana.

Tigre combina a la perfección naturaleza, cultura y entretenimiento, convirtiéndose en un destino ideal para una escapada rápida desde la capital.

Luján

Es un destino que atrae tanto a quienes buscan agradecer como a aquellos que desean pedir, gracias a la majestuosa Basílica de Nuestra Señora de Luján. Esta joya arquitectónica de estilo neogótico no solo destaca por sus dos grandes torres emblemáticas, sino también por la infinita cantidad de detalles que guarda. En su interior, alberga un museo, patios con enormes vitrales y la imagen central de Nuestra Señora de Luján, patrona de la ciudad y del país, ofreciendo un espectáculo digno de admirar.

Fundada en 1755, Luján fue uno de los primeros asentamientos coloniales españoles. Además de la Basílica, los visitantes pueden explorar el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, que incluye el Museo de Transporte, el Museo Colonial e Histórico, el Museo del Automóvil, la Biblioteca “Enrique Peña”, la Biblioteca y Archivo de Federico Fernández de Monjardín, el Archivo de Estanislao Zeballos y el Cabildo de la Ciudad.

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El Cabildo de Luján, construido en 1756 por orden del rey Fernando VI de España, es uno de los espacios históricos más importantes del país. En él se dirimían cuestiones municipales y políticas, y también funcionaba como cárcel con calabozos de la época, que hoy se pueden recorrer de manera didáctica y recreativa.

Además, la Casa Cabildo de la Villa de Nuestra Señora de Luján y el Real Estanco de Tabacos y Naipes, conocido como Casa del Virrey Sobremonte, son partes integrales del museo Enrique Udaondo. Este conjunto histórico ofrece una rica perspectiva del pasado colonial argentino y una experiencia cultural única.

Luján combina fervor religioso y patrimonio histórico, convirtiéndose en un destino imperdible para quienes buscan una conexión profunda con la historia y la espiritualidad de Argentina.

Carlos Keen

Muchos viajeros que visitan Luján aprovechan la ocasión para explorar un poco más y llegar hasta Carlos Keen, uno de los pueblos más encantadores a las afueras de Buenos Aires. Ubicado a tan solo 88 kilómetros de la Capital, se accede a él tomando el Acceso Oeste hasta Luján y luego la ruta 7.

Carlos Keen es ideal para aquellos que buscan un lugar tranquilo donde disfrutar de unos días de campo. Este pintoresco pueblo es conocido por su notable polo gastronómico, con restaurantes de campo que ofrecen delicias locales como salames, jamón crudo, quesos, asado, platos a la olla, empanadas de carne y pastas. A lo largo del circuito gastronómico, los visitantes pueden apreciar casas centenarias de ladrillo y adobe, que aportan un toque de historia y encanto al lugar.

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Entre los puntos turísticos más destacados de Carlos Keen se encuentran el Museo de Maquinaria Rural, que está instalado al aire libre y ofrece una mirada a las herramientas y técnicas agrícolas del pasado, y el templo San Carlos Borromeo, un lugar de serenidad y reflexión. La granja Mirador al Sur es otra parada obligada, famosa por su producción de miel y el cultivo de gírgolas, un tipo de hongo comestible que se puede conocer de cerca.

El histórico tren que solía llegar a Carlos Keen dejó de funcionar, pero su estación se ha convertido en un punto de interés turístico. Cerca de allí, se encuentra El Granero Carlos Keen, un antiguo galpón de acopio de cereales que hoy funciona como un centro cultural con exposiciones y shows en vivo a la gorra, agregando una vibrante vida cultural al pueblo.

Además, los amantes de la naturaleza no deben perderse el parque de árboles frutales Jardín de Noideé, que en su momento fue la sede de la Estafeta Postal. Este parque ofrece un entorno sereno y hermoso para pasear y disfrutar de la tranquilidad del campo.

Carlos Keen es más que un destino gastronómico; es un lugar donde la historia, la cultura y la naturaleza se entrelazan para ofrecer una experiencia única y enriquecedora.

San Miguel del Monte

A tan solo 110 kilómetros de la Capital, se encuentra San Miguel del Monte, una de las ciudades más antiguas de la provincia de Buenos Aires. Este encantador lugar se destaca por sus construcciones que aún conservan sus fachadas coloniales y por su estrecha relación con el histórico caudillo Juan Manuel de Rosas, quien fue dueño de varias estancias y campos en la zona.

Llegar a San Miguel del Monte es sencillo: basta con tomar la autopista Ezeiza – Cañuelas y desde allí la Ruta Nacional 3. La ciudad atrae a habitantes de toda la provincia gracias a su impresionante laguna de 740 hectáreas y los 15 kilómetros de áreas verdes que la rodean.

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La laguna es un epicentro de actividades náuticas, donde se puede practicar natación, lanchas a motor, jet ski, windsurf y vela. Además, es conocida por sus clubes de pesca y campings, que ofrecen excelentes oportunidades para disfrutar del aire libre.

La costanera de Monte, que lleva el nombre de Rosas, es un punto destacado de la ciudad. Por la noche, se ilumina y se llena de vida con bares y restaurantes donde los visitantes pueden disfrutar de una velada frente a la laguna. Aunque los menús son variados, predominan las parrillas y la especialidad local: el chivito al asador.

Para aquellos que buscan una experiencia auténticamente criolla, es recomendable visitar los pueblos aledaños de Abbott, Francisco A. Berra y Zenón Videla Dorna. Estos lugares preservan las tradiciones gauchas y celebran fiestas con danza, música y gastronomía típica, ofreciendo una inmersión en la cultura y el folclore de la región.

San Miguel del Monte no solo ofrece un viaje a través de la historia, sino también un refugio natural perfecto para relajarse y disfrutar de las tradiciones argentinas en un entorno pintoresco y acogedor.

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