Un mendocino murió al caer con su auto a un zanjón: el indignante robo que descubrieron por un insólito error
La víctima, identificada como Javier Aguiló, tenía 51 años y había llegado desde Buenos Aires para reencontrarse con familiares y amigos.
La víctima cayó con su vehículo a un canal aluvional en Godoy Cruz.
Un hombre de 51 años murió el sábado 23 de mayo a la madrugada tras perder el dominio de su vehículo y caer al canal aluvional, en Godoy Cruz, Mendoza.
La víctima, identificada como Osvaldo Javier Aguiló Isuani, un ingeniero en sistemas radicado en Buenos Aires, manejaba un Audi A3 blanco que cayó al interior del canal aluvional ubicado en la rotonda del Puente San Vicente y San Francisco de Asís, en Godoy Cruz. Las cámaras del propio 911 registraron la secuencia previa: el rodado circulaba hacia el sur por calle San Francisco de Asís y, al llegar a la rotonda, el conductor perdió el dominio y el auto se precipitó al cauce. Las causas del despiste están bajo investigación.
Efectivos de la Comisaría 27° llegaron al lugar junto con personal de Bomberos y del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Tras descender al canal, constataron el fallecimiento del conductor, cuyo cuerpo se encontraba en el asiento del auto. La víctima fue identificada, en primera instancia, como N.N., un hombre mayor de edad. Pasarían varias horas antes de que su identidad quedara confirmada.
Aguiló era conocido entre sus allegados como “El Oso”, oriundo de Mendoza pero vivía desde hacía años en Buenos Aires, donde trabajaba como ingeniero en sistemas. El fallecido había viajado a la provincia junto a su novia, Estefanía, para compartir el fin de semana largo con familiares y amigos.
El auto estaba registrado a nombre de su padre. Eso, sumado a que la víctima no llevaba documentación propia visible al momento del hallazgo, demoró la identificación formal.
El accidente ocurrió cerca de las 4 de la madrugada, pero recién a las 15.58, la ayudante fiscal dispuso la apertura del vehículo y el rastreo del DNI encontrado en su interior: el mismo estaba a nombre de K.A.M., argentino, 25 años, con dos domicilios registrados, en Godoy Cruz y en Las Heras.
Sin embargo, ese documento no pertenecía a la víctima. Su presencia dentro del Audi siniestrado fue el primer indicio de que el accidente tenía otra arista. Los investigadores también advirtieron que Aguiló tenía los bolsillos revueltos y que faltaba documentación personal. El trabajo conjunto con la Unidad Investigativa de Capital (UID) amplió la pesquisa en la zona.
Personal policial se presentó en ambos domicilios registrados para K.A.M.. En el primero, una mujer de 44 años confirmó que era su tía, pero se negó a aportar datos sobre su paradero, con el argumento de que el joven era conocido por cometer hechos delictivos. En el segundo, la vivienda estaba vacía y los vecinos tampoco colaboraron; además, señalaron que el propietario no tenía auto.
Martínez regresó a la escena del accidente. Al ser interrogado por los efectivos sobre su presencia allí, el joven no logró dar una explicación convincente. Según fuentes policiales citadas por El Sol, solo atinó a decir que había visto a la persona “muerta” y que luego se había retirado. Los efectivos lo dejaron ir, pero la UID intensificó su búsqueda.
A las 17.36, el personal policial lo interceptó en inmediaciones de las calles Santiago del Estero y Santo Tomás de Aquino, cerca de su casa. En la requisa personal le secuestraron una cartera negra con el logo de Audi, una tarjeta SUBE azul y la tarjeta verde del vehículo, ambos elementos identificados como pertenencias de la víctima fatal. También hallaron una autorización de manejo vinculada a familiares de Aguiló.
La fiscal ordenó la aprehensión inmediata de Martínez y su traslado a la base de Estrada. La causa fue caratulada como averiguación de hurto calamitoso, figura contemplada en el artículo 163, inciso 2° del Código Penal argentino.
Esa norma sanciona a quien se apodera de bienes ajenos aprovechando las facilidades derivadas de un infortunio particular de la víctima. La pena prevista va de uno a seis años de prisión.
Tras conocerse la noticia del fallecimiento, su novia Estefanía publicó una emotiva despedida junto a una foto de ambos en Potrerillos: “La provincia que nos juntó hoy nos separa. Te voy a amar durante toda la vida en todas las vidas. Vas a ser siempre el hombre y la pancita más linda del mundo”.
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