Una multitud disfrutó el concierto de Barenboim

Sociedad

Se presentó en el Obelisco junto a su Orquesta West - Eastern Divan. El clima acompañó y miles de personas se acercaron a disfrutar de su música.

Miles de personas asistieron hoy al concierto que dirigió Daniel Barenboim en la 9 de Julio, donde músicos israelíes y palestinos que acompañan al director ejecutaron obras de Ludwig van Beethoven en forma gratuita y al aire libre.



El concierto comenzó con la obertura Leonore III y la electrizante Quinta Sinfonía de Beethoven  que fueron ovacionados largamente por el público.



Más de cinco mil personas se ubicaron desde temprano en los asientos dispuestos sobre el asfalto de la avenida más ancha del país, donde la temperatura de más de 24 grados y fuertes rayos de sol dieron un marco inusual para el concierto.

Barenboim, de 68 años, se presentó así por segunda vez para el público en la 9 de Julio, dado que en 2006 había dirigido a una orquesta que ejecutó tangos clásicos del repertorio porteño.



Enérgico y preciso, Barenboim destacó en el ensayo de su orquesta West-Eastern Divan la altísima calidad de sus músicos y pidió un micrófono para pedirle al público que "aprendan a aplaudir como se debe a una orquesta como esta".



Barenboim, quien realiza una serie de presentaciones en el teatro Colón, ofreció su primer concierto en el país hace sesenta años, cuando él era un niño de 7.



El martes, la orquesta ofrecerá otro concierto gratuito en el teatro Gran Rex de la calle Corrientes, para el cual los interesados deben solicitar su entrada con anticipación.



La previa del concierto de hoy consistió en un repertorio de tangos clásicos ejecutados por niños y adolescentes de la orquesta juvenil de la Ciudad "El Porvenir".



El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, destacó que "para los chicos que participan del programa será una experiencia inolvidable y una excelente oportunidad para que expresen todo su potencial".



El escenario del concierto se ubicó sobre la plaza de la República con proscenio hacia el sur, mientras el Gobierno de la Ciudad colocó unas cinco mil sillas y dos pantallas gigantes para que el público pueda seguir cada detalle de la presentación.



Para mejorar la recepción del sonido, el gobierno porteño cortó el tránsito sobre las avenidas Carlos Pellegrini y Cerrito para disminuir el ruido en la zona y dispuso desvios vehiculars por la zona.

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