Veteranos que "no son": la otra cara de la Guerra de Malvinas en 1982

Sociedad

Las políticas posteriores a la Guerra de Malvinas aún generan polémica y debate 26 años después del conflicto. Miles de involucrados en la maquinaria militar que se movilizó en 1982 quedaron fuera del reconocimiento oficial y reclaman ser considerados como veteranos. Un proyecto de ley busca que se les otorgue los mismos beneficios, pero todavía espera ser tratada en el Congreso.

Las organizaciones que los agrupan hablan de unas 10.000 personas en esa situación. Se trata de conscriptos e integrantes de las Fuerzas Armadas que fueron movilizados, aunque en ningún momento dejaron el continente.

Esa cuestión geográfica es la clave. Cuando días después del desembarco en las islas se creo por medio de un decreto secreto el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur comenzaba a marcarse la diferencia. Esa zona quedaba delimitada al sur del paralelo 42º e incluía las Islas Malvinas, las Islas Georgias, las Islas Sándwich del Sur, la Isla Grande de Tierra del Fuego y las provincias de Chubut y Santa Cruz.

Una vez en democracia, parte de las consecuencias de la derrota intentaron enfrentarse otorgando pensiones, cobertura de salud para los veteranos y otros beneficios. Pero, ¿qué era un veterano? En 1984, la ley 23.109 estableció que esa reparación fuera para quienes hubieren participado de las “acciones bélicas desarrolladas en el Teatro de Operaciones”. Muchos quedaban afuera.

Esos muchos integran el movimiento de Veteranos de Malvinas No Reconocidos, compuesto por organizaciones en todo el país que luchan por quitar las últimas dos palabras de su denominación, por ser Veteranos de Malvinas. Aunque los datos no son precisos, las mismas ONG hablan de unas 10 mil personas que entrarían en esa clasificación.

Uno de los argumentos para reclamar ser considerados veteranos es que en el desarrollo de la guerra el Teatro de Operaciones se amplió de las Malvinas al Atlántico Sur y la comandancia que operó primero en Puerto Argentino luego lo hizo en Ushuaia y después en Comodoro Rivadavia, ya en el continente.

Además, señalan que en el plan de las Fuerzas Armadas se incluía la defensa del litoral argentino, previendo un posible ataque de Gran Bretaña que podía escalar hasta la ocupación del territorio. Por eso, bases como Río Gallegos y Comodoro Rivadavia —desde las que partían aviones de la Fuerza Aérea— albergaban tropas que realizaron tareas de defensa, ejercicios militares, prepararon guarniciones y se encontraban pertrechadas y listas para entrar en acción.

Un proyecto de ley intenta terminar con lo que los “veteranos no reconocidos”. Fue presentado en 2007 y plantea que “tendrán derecho a los beneficios los ex soldados conscriptos que estuvieron bajo bandera entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 y aquellos que fueron convocados a participar de la guerra entre Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en defensa del territorio naciona;l en tanto hayan sido destinados al sur del paralelo 36º 45’, latitud sur”.

En ese caso, las pensiones serían del 80% de las que ya perciben los veteranos y también tendrían cobertura de salud y los demás beneficios sociales. Para entregarlas cada Arma debería entregar los listados de quienes se encuentran en condición de recibirlas. No obstante, el reclamo de los “no reconocidos” continúa: la iniciativa aguarda en el Congreso y podría perder estado parlamentario.

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