La mujer viajó desde Neuquén hasta Río Grande y asegura que la niña está enterrada en la vivienda. Pide que la policía haga un allanamiento y denuncia amenazas de muerte.
Una mujer que asegura ser vidente se encadenó frente a la casa de la familia de Sofía Herrera, la niña desaparecida en 2008 en la ciudad fueguina de Río Grande. Asegura que su cuerpo está enterrado en la vivienda y reclama que la policía allane el lugar.
Verónica Contreras viajó desde Neuquén hasta Río Grande y se encadenó esta mañana para pedir que la Justicia ordene el allanamiento. “Yo nací vidente, tengo un don y estudié durante muchos años, me he llegado a elevar a la parapsicología”, aseguró a la prensa.
También indicó que María Elena Delgado y Fabián Herrera, los padres de la niña, la “amenazaron de muerta” a ella y a sus hijas. “Hago responsable de lo que me pase al juez (Eduardo) López y al fiscal (Guillermo) Garone”, a cargo de la investigación.
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La mujer pide a la Justicia que, a través de una orden, le permitan ingresar a la vivienda para “realizar mi estudio a través de mis percepciones que no ocasionan gasto”.
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Además de estar encadenada, Contreras porta un cartel en el que asegura que el sereno del camping donde se vio por última vez a Sofía es inocente.
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Por su parte, el padre de la menor continúa buscando a su hija en la localidad chilena de Iquique, tras la pista que le brindó otro vidente.
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