Habló la mujer del prefecto asesinado en Villa Fiorito

Sociedad

Carlos Loria fue asesinado cuando un grupo de delincuentes intentaba robarle la camioneta y le dispararon en el abdomen.

Un efectivo de la Prefectura Naval Argentina fue asesinado el lunes por la noche en la Villa Fiorito, partido bonaerense de Lomas de Zamora, durante un intento de robo. El prefecto, identificado como Rafael Carlos Loira, de 49 años, fue abordado por un grupo de delincuentes que intentaron robarle la camioneta y le dispararon en el torax. Según contó su esposa, había salido a repartir verduras por su emprendimiento familiar, para tener un ingreso extra.

El crimen se produjo ayer cerca de las 22 en la intersección de las calles Mario Bravo y Bucarest. La mujer contó que Carlos había ido a repartir un último pedido para evitar que ella saliera en horas de la noche. Cuando Loria estacionó su camioneta para realizar la entrega, fue interceptado por al menos tres delincuentes que se trasladaban a bordo de un auto Chevrolet Corsa.

"Todavía no caigo. Quiero retroceder el tiempo. Él me decía que no trabajara más, que ya era bastante, pero los compromisos de uno son peores, uno siempre busca la manera de salir adelante”, expresó Sonia entre lágrimas.

Y recordó cómo fue el último momento que vio a su esposo: “Me dijo ‘bajate de la camioneta, voy yo’. Él venía de trabajar y antes de salir me dijo: ‘¿no me vas a dar un beso?’ En el alboroto le doy un beso, se va y a los cinco minutos me llamaba la mujer desesperada y me dice ‘Sonia, por favor vení, le dispararon a tu esposo”,

“Salía a hacer un reparto de verduras cuando lo atacaron y lo mataron, apenas pudo llegar al Unidad de Pronta Atención (UPA)”, contó Sonia, esposa de Loira.

Un dato desolador es que domingo habían cumplido 28 años de casados y este martes iban a celebrarlo: “Como trabajo de lunes a lunes me tomo los martes, pero los dos martes pasados me inundé, esto estaba lleno de agua, así que recién este martes íbamos a salir. Nos íbamos a tomar el día para festejar nuestro aniversario y hoy estoy sola, quedaron los 28 años nada más”.

Sonia detalló que el prefecto asesinado “no pudo recibir asistencia": "Cuando yo llegué estaba tirado en el piso y una mujer le tapaba la herida con un trapo. La ambulancia no venía y nosotros lo llevamos al UPA (Unidad de Pronta Atención), lo llevé en mi regazo. Todavía tengo que esperar que hagan la autopsia”.

“Mi hijo que tiene 15 años y lo primero que me dijo fue que no lo disfrutó a su papá. Mi hija me apoya más, pero no tengo consuelo, no sé como voy a seguir”, expresó con dolor en diálogo con Arriba Argentinos. y agregó: “Lo único que quiero es despedirlo en paz, como corresponde, que esos 25 años que le brindó a la Prefectura se hagan ver porque él siempre fue un buen policía, un policía de ley. Él amaba su trabajo, vivía para la Prefectura. Yo le reclamaba que estaba todo el tiempo con el teléfono solucionando problemas, era muy dedicado. Ahora yo me quedé sola con mis dos hijos”.

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