Las rarezas del Mobile World Congress
En el Mobile World Congress los smartphones son los protagonistas de la feria y sin lugar a duda mantienen la primera plana, sea como sea, el evento también ofrece también sus rarezas.
Otro capricho es Ôia -visto en el encuentro 4YFN, que se celebra en paralelo al MWC-, una plataforma conectada sobre la que se posa un vaso o botella para controlar la cantidad de agua que se bebe durante el día y para recordar, a través de luces, cómo conseguir una hidratación óptima.
Y ese espíritu de controlar cualquier variable de nuestro entorno -el llamado internet de las cosas- alcanza su cénit con Oombrella, un paraguas que avisa al usuario cuándo va a llover o cuando se lo deja olvidado en algún lugar.
En el stand de Hisense, te dejan lanzar el teléfono King Kong II al suelo desde la altura que se desees para demostrar que es un terminal que resiste una vida perruna.
En esa línea de resistencia a los accidentes e ideado para trabajos como la construcción se enmarca el móvil Cat S60, que aguanta caídas desde los 1,8 metros y es sumergible hasta una profundidad de 5 metros. Tiene otra peculiaridad: una cámara termal.
Flir System es la responsable de su sensor y creó también una cámara térmica que puede conectarse a cualquier teléfono inteligente para captar el mapa de temperatura del entorno. ¿Y su uso? Con ella se puede ver en la oscuridad, detectar los puntos calientes de la red eléctrica o detectar si hay animales cerca.
La tecnología está, aunque no se ve, en Halo, una pulsera creada para que las mujeres puedan, haciendo un gesto sencillo con la muñeca, enviar su localización a un contacto si se encuentran en una situación de peligro. Con el aspecto de una pieza de bisutería, se conecta al móvil por bluetooth. Su precio, alrededor de los US$220.
También hay un botón para pedir ayuda y enviar la geolocalización en Doro Liberto 825, un smartphone con Android accesible desarrollado para las personas mayores.
La accesibilidad es, asimismo, el objetivo de los proyectos Deaf Smart Space y Eva Facial Mouse, apoyados por la Fundación Vodafone. En el primero, unos micrófonos conectados captan sonidos y envían alertas a una persona sorda cuando detectan que suena el timbre, el llanto de un niño o la alarma de incendios. Por su parte, Eva Facial Mouse es una aplicación gratuita que permite a las personas con movilidad reducida manejar sus terminales Android con el movimiento de su cabeza.
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