¿Déjà vu o cómo diferenciamos lugares muy parecidos?

Tecno


  • La respuesta la tienen neurocientíficos de la Universidad de Bristol y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
  • El estudio podría conducir a tratamientos para los trastornos relacionados con la memoria, la confusión y la desorientación.

Cuando alguien dice “paren el mundo que me quiero bajar”, no está más que significando la velocidad con que se mueve su entorno y lo complicado que es sobrevivir en un mundo en el que todo cambia vertiginosamente. Basta con observar las publicidades de nuevas tecnologías o noticias en los diferentes medios, y no siempre es fácil saber si lo que viste ayer o el mes pasado es lo mismo que estás viendo hoy, si fue aquí, allá o dónde. Todo muta, varía y se transforma velozmente y, por qué no decirlo, a veces sembrando un cierto desconcierto o desorientación en forma paralela.

Algo similar ocurre con los espacios o lugares que uno transita habitual u ocasionalmente. Habitaciones de hoteles, oficinas, salas de espera y pasillos que parecen iguales, llevan a la duda y consecuente pregunta: "¿He estado aquí antes?"

No se trata de un déjà vu precisamente. Pero la respuesta parece haberla encontrado un equipo de neurocientíficos de la University of Bristol y del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Han identificado un mecanismo neuronal que nuestros cerebros pueden utilizar para distinguir rápidamente entre lugares similares aún cuando son diferentes.

Los recuerdos establecidos sobre lugares y contextos en los cuales acontecieron determinados hechos ocupan una parte del cerebro llamada hipocampo. El laboratorio del premio Nobel, Susumu Tonegawa, profesor de Biología y Neurociencia del MIT y co-autor del estudio, ha estado explorando cómo cada una de las tres subregiones del hipocampo (el giro dentado, la CA1 y la CA3) contribuye excepcionalmente en diferentes aspectos del proceso de aprendizaje y la memoria.

En la reciente investigación, publicada en la revista Science, han identificado un rol importante de la plasticidad sináptica en el giro dentado del hipocampo para el aprendizaje. El hallazgo, en principio explica cómo detectamos los pequeños cambios en nuestro entorno y, quizás, permitiéndonos actualizar y orientar nuestras elecciones. Por lo tanto, el giro dentado es crucial para reconocer y amplificar con rapidez las pequeñas diferencias que hacen único a cada lugar.

Los investigadores utilizaron un linaje de ratones, genéticamente modificados, para precisar cómo contribuye el giro dentado al tipo de separación de patrones implicados en la identificación de nuevos y viejos espacios. Aunque los ratones se comportaron normalmente en la mayoría de las situaciones, se confundieron cuando tuvieron que diferenciar entre espacios diferentes. Esto puede servir de modelo de estudio para las dificultades en la formación de recuerdos diferenciados para lugares y experiencias similares, aunque distintas,  que aquejan a algunas personas mayores.



"Este estudio demuestra que una determinada molécula proteica (el receptor de NMDA), en una red particular de neuronas cerebrales (las células granulosas del giro dentado del hipocampo), es esencial para estos procesos de rápida discriminación. Esto abre una vía de esperanza para el desarrollo de terapias dirigidas al tratamiento de los trastornos del aprendizaje y del comportamiento”, comenta Matthew Jones, integrante del equipo de investigación.

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