Falso remedio, ¿santo remedio? Estudian el efecto placebo

Tecno


  • La clave es una pequeña región en el centro del cerebro vinculada a la habilidad de experimentar placer y recompensa.
  • El descubrimiento será de vital importancia para la evaluación de nuevas terapias. 

Un equipo interdisciplinario de la University of Michigan (UM), encontró respuestas respecto de por qué algunas personas reaccionan frente a un placebo y sienten alivio tras recibir un tratamiento del cual están convencidos que es real, mientras que otras no reaccionan o incluso se sienten peor.

El efecto placebo es la acción psico-física o sugestiva por la cual una persona siente mejoría después de haber recibido un tratamiento carente de propiedades curativas. Uno de los ejemplos más comunes es la ingestión de una determinada sustancia o medicamento (vía oral o intramuscular) con propiedades presuntamente curativas cuando en realidad no las posee.


    La investigación está basada en un estudio anterior (2005) del mismo equipo, que fue el primero en demostrar que sólo pensar en un "fármaco" placebo alivia el dolor.

 


En pocas palabras, un elemento inocuo e inefectivo (por ejemplo, una pastilla de azúcar) produce el alivio pasajero de una dolencia sin que medie una razón química que lo justifique. La contrapartida es el efecto nocebo, que se produce cuando los síntomas de un paciente empeoran debido a la administración de una terapia inerte.

Pues bien, los investigadores de la UM, mediante la combinación de dos tipos de escáneres de la actividad cerebral (Tomografías por Emisión de Positrones [PET] y Resonancia Magnética Funcional [fMRI]),  han podido determinar que el grado en que una persona responde a un tratamiento de placebo, está estrictamente relacionado a cuan activa esté un área del cerebro al anticipar un beneficio o recompensa.

La investigación, publicada en el último número de la revista Neuron, reveló fuertes vínculos entre respuestas individuales a un analgésico placebo y la actividad del neurotransmisor dopamina en la zona cerebral del núcleo accumbens. Es una pequeña región en el centro del cerebro vinculada a la habilidad de experimentar placer y recompensa e incluso hacerse adicto a las sensaciones causadas por ciertas drogas ilícitas.

La investigación está basada en un estudio anterior (2005) del mismo equipo, que fue el primero en demostrar que sólo pensar en un "fármaco" placebo alivia el dolor y es suficiente para que el cerebro despida sus analgésicos naturales, llamados endorfinas.

"Este es un fenómeno que tiene gran importancia para la evaluación de nuevas terapias, porque numerosos pacientes responden tan bien a placebos como a tratamientos activos. Nuestros resultados, también sugieren que la respuesta placebo puede ser parte de un mecanismo de resistencia mayor del cerebro", comenta Jon-Kar Zubieta, psiquiatra especialista de imágenes del cerebro y co-autor del estudio.

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