Qué hacer a la hora de cambiar tu vieja cámara por una digital
*Hoy por hoy, una cámara digital es la evolución natural del viejo armatoste con fotos de papel.
*Tamaño, cantidad de memoria, tipo de zoom o pantalla son algunos de los parámetros a tener en cuenta a la hora de cerrar una compra.
*minutouno.com te da algunos consejos para que tu adquisición sea la justa.
Las empresas fabricantes de cámaras fotográficas, en su casi totalidad, decidieron discontinuar las viejas máquinas con rollos de película, para dedicar todo su potencial de fabricación hacia las cámaras fotográficas digitales. Y el factor precio, ya hace que uno decida la compra de uno de estos dispositivos, para reemplazar un equipo anterior.
Por eso, minutouno.com te da algunos consejos para que tu compra sea la correcta y puedas perpetuar tus momentos en “recuerdos digitales”.
La resolución: en general, esto es un parámetro que se mide en megapixels. Cuantos más megapixels tenga la máquina, más resolución tendrán las fotos obtenidas. Pero ojo, que también ocuparán más espacio a la hora de guardarlas en memoria. En términos prácticos, para ampliaciones de hasta 30x 40, por ejemplo, unos 4 megapixels son más que suficientes. Y esto redundará en un precio menor a la hora de la compra.
El tamaño de la cámara: las hay de todo tipo. Ultracompactas, de tipo reflex, en fin, la oferta en cuanto al tamaño es muy amplia. En este caso, hay que privilegiar el uso que se le piensa dar. Si sos alguien a quien le encantaría tener todo el tiempo una cámara a la mano, elegí una ultracompacta. Si preferís algo más parecido a la vieja usanza y te gusta “sentir” el peso de la cámara, volcate a algo más grande. Eso si: también evaluá el tamaño de la cámara y el de la pantalla.
La pantalla: en este punto, elegí la que tenga la más grande. Es crucial a la hora de evaluar la calidad de la toma, poder verla lo más claro posible. Hoy existen pantallas de 2,5 o
La memoria: esto no es otra cosa que un pequeño adminículo, donde uno graba las imágenes que tomó. En este punto también tenés que pensar en grande: por lo menos comprate una memoria de 512 megabytes. Esto te permitirá guardar unas 400 fotos en resolución media o grabar una filmación de unos 25 minutos. Es bueno para un viaje tener esta capacidad de almacenamiento.
El zoom: esto es la lente que permite acercar los objetos más lejanos. Fijate bien que el tipo de zoom de la cámara sea óptico. ¿Cómo lo reconoces? Cuando encendés la cámara y activás el zoom, vas a ver que la lente se estira o se retrae, con un movimiento de mecanismo. Esto es zoom real, sin ningún tipo de digitalización. Si el zoom es digital, en realidad no hay lentes que se muevan acercando el objeto, sino que hay un programa dentro de la cámara, que mediante una interpolación de puntos, acerca la imagen, con la consiguiente pérdida de calidad.
Las baterías: si podes conseguir que tu cámara venga con su correspondiente cargador para las baterías, esta sería la elección correcta. No vas a tener que gastar en comprar baterías recargables para reemplazar las pilas alcalinas que trae de fábrica tu cámara digital.
La facilidad de manejo: si el vendedor te muestra algunas de las prestaciones, pero te remite al manual para su completo uso, mucho cuidado. Fijate que venga con menúes de usuario simples, claros y en español.
Si seguís al pie de la letra estos consejos, seguramente podrás acceder a la cámara que siempre quisiste tener. Y así poder traerte todas las fotos que siempre quisiste sacar, pero que por el precio de revelado y rollos, no te animabas a disparar.
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