La ley que busca combatir la piratería informática tiene cada vez menos apoyo en el Senado estadounidense.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado de los Estados Unidos, Harry Reid, anunció que retrasará el tratamiento de SOPA (Stop Online Piracy Act, en castellano ley contra la piratería informática), tras el escándalo suscitado este jueves por la clausura de uno de los más grandes bancos de intercambio de datos digital, Megaupload. Además, la prensa estadounidense destaca considera que también tuvo efecto la presión de los gigantes de la informática como Microsoft, Apple, Google y Wikipedia.
Los fundadores de los grandes sitios de Internet remitieron hace unos días una carta al Congreso argumentando que la ley "va a crear un ambiente de miedo e incertidumbre tremendo para la innovación tecnológica, y perjudica gravemente la credibilidad de Estados Unidos en su papel como administrador de la infraestructura de claves de Internet".
Reid informó de que retrasará su tratamiento, programada para el próximo martes, hasta que el Comité Judicial del Senado avance más en un acuerdo sobre la polémica medida.
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"No hay ninguna razón por la que las cuestiones legítimas planteadas por muchos acerca de este proyecto de ley no se puedan resolver. La falsificación y la piratería ha costado a la economía de Estados Unidos miles de millones de dólares y miles de puestos de trabajo cada año. Sólo la industria del cine produce más de 2,2 millones de empleos", sostuvo el líder demócrata.
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Después del apagón cibernético impulsado por los gigantes de Internet y del escándalo provocado por la clausura de Megaupload, 18 legisladores que apoyaban SOPA, anunciaron que le retiraban su apoyo.
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El senador Roy Blunt, republicano de Missouri, retiró su apoyo siguiendo los pasos del también republicano Marco Rubio, de Florida.
El proyecto de ley tiene el respaldo de la industria del cine y la música, con el argumento de que se procura una protección de los derechos de autor y de propiedad intelectual.
Estas industrias quieren que Google y otros servidores de internet bloqueen los sitios donde se distribuyen películas, grabaciones y otros bienes pirateados.
Mientras que las empresas de Internet y los usuarios sostienen que la legislación promueve la censura, altera la operatividad de internet y perjudica su capacidad para la innovación.
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