Trasladan al degollador de mujer de Villa Crespo

*Es Claudio Calapino, de 25 años, quien está detenido en la comisaría 27a acusado de haber degollado a su mujer.
*Fuentes del caso aseguran que está arrepentido de su acto y no habla con nadie.

Télam
Por Télam
Arrepentido y en silencio, Claudio Calapino, quien está detenido en la comisaría 27a acusado de haber degollado a su mujer de 35 años, será trasladado esta madrugada a la alcaidía de la Unidad Penal 28, a la espera de ser indagado popr el juez que investiga el hecho.

Fuentes allegadas al caso indicaron que Calapino, quien está alojado en un calabozo de la comisaría 27a, en calidad de incomunicado, se muestra arrepentido por el hecho y no desea hablar con nadie.

Claudio Calapino, de 25 años, se entregó a la Justicia once horas después del crimen de Marisol Villarino, ocurrido el pasado viernes en el departamento "B" del cuarto piso de Padilla 700, esquina Acevedo, a dos cuadras de avenida Corrientes al 5400.

La mujer asesinada trabajaba como camarera del restorán "Posadas 1820", situado en San Martín y Tucumán, en pleno centro porteño.

Allí también trabajaba como cocinero su concubino y presunto asesino, Claudio Calapino.

El juez en lo Criminal de Instrucción 37 Pablo Ormaechea, por la secretaría 129 a cargo de Ricardo Luis Alvarez, ordenó varios allanamientos para hallar al prófugo.

Así las brigadas de la comisaría 27 lo buscaron en casa de la madre de Calapino, en la de una hermana, en la de un hermano, en el restaurante donde trabajaba y en otros sitios donde suponían que iba a buscar refugio.

El presunto asesino se enteró que la policía estaba tras sus pasos y decidió entregarse, pasadas las 15.00 en la comisaría 6a del barrio de Balvanera.

Una de las comisiones que lo estaban buscando, al mando del subcomisario Fabián Prado, lo trasladó luego a la seccional 27a, en Camargo 645, a unos 140 metros de donde se cometió el crimen.

Allí quedó a disposición del juez Ormaechea y de la Fiscalía Uno, a cargo de la fiscal Noemí Martín.

Vecinos dijeron a la prensa que las peleas entre Marisol y Calapino eran frecuentes. "El ponía la radio a todo volumen, en la suposición de que no podríamos escuchar los gritos, pero muy seguido oíamos fuertes discusiones", relató una mujer que vive en el mismo edificio.

De acuerdo con las primeras versiones que pudo recoger la fuente, esta discusión final y otras, estaban originadas en "los celos enfermizos que sentía Calapino con respecto a la mujer con la que convivía", dijo.

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