Un jugador de "Diez", que encontró su rumbo muy tarde
*minutouno.com te ayuda a recordar a aquellos jugadores que prometieron ser figuras, pero que sin embargo no tuvieron suerte y quedaron en el olvido.
*Te invitamos a que pases, leas y sepas que es de la vida de ese jugador al que se le perdió el rastro.
*En la séptima entrega, Nico Diez.
Nico Diez es un talentoso mediocampista, que nació futbolísticamente del semillero de Argentinos Juniors, pero que como un gran porcentaje de las promesas que surgen en, no sólo en Argentina, sino en todo el mundo, quedó en nada más que promesas.
Como buen jugador del “Bicho” de La Paternal, no podía dejar de integrar una selección juvenil, es por eso, que defendiendo los colores argentinos, participó del Mundial Sub 17 del año 1993, que se disputó en Japón y que ganó Nigeria. Ese equipo que no tuvo actuaciones muy destacadas, era dirigido por Reinaldo “Mostaza” Merlo.
En la primera de Argentinos, Nico no tuvo mucha continuidad, ya que sólo jugó 10 partidos, en los que mostró unas buenas condiciones que le auguraban un gran futuro, por eso es que no faltó un club grande que lo quisiera, y ese fue Racing, donde fue a recalar en el año 1996.
Parecía que el destino estaba de parabienes con el joven jugador, ya que un año después era convocado por José Pekerman para formar parte del plantel del seleccionado argentino Sub 20 que ganó el Mundial de Malasia.
Pero después de esta experiencia, el jugador comenzó a sufrir un bajón en su nivel, que lo llevaría, en poco tiempo, a desaparecer de los primeros planos del fútbol argentino.
Un choque con Guillermo Barros Schelotto, en un partido de verano en el año 1998, le provocó una lesión en el tobillo que le provocaría un parate, que en definitiva le hizo perder su puesto. Una vez recuperado, y como las chances no aparecían, decidió probar suerte en otro equipo, para recuperar el terreno perdido, y volver a tener una chance en un equipo grande o en Europa.
En 1999 pasó a Ferro, pero su elección coincidió con el principio de la debacle de una institución que supo ser modelo en el fútbol argentino, y el resultado de esto fue el descenso al Nacional B. En el 2000 volvió a un Racing que no lo tenía en sus planes, por eso fue que probó suerte en Italia, precisamente en el Brescia, pero no superó la prueba, y volvió a la “Academia”.
Quien fuera uno de sus primeros DT, “Mostaza” Merlo, no lo tuvo en cuenta para formar parte del histórico equipo que rompería la malaria de 35 años sin títulos, por eso enfiló nuevamente para Europa, esta vez al Gueugnon francés, donde tuvo un paso regular hasta el año 2003.
En ese año volvió al continente americano, pero para jugar unos meses en el Deportivo Pereira de Colombia, donde tuvo un paso discreto. Después de este paso por el país cafetero, se produjo su explosión futbolística, exactamente en Chile. Primero en el Everton, donde jugó dos años, entre el 2004 y 2006 cuando fue transferido al O'Higgins, en donde se desempeña actualmente.
Agradecemos la colaboración de la gente de En Una Baldosa.
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