Una ida muy rápida
Fútbol
Por EFE
Ander Garitano, de 38 años, se ha convertido en el entrenador más efímero de la historia del Real Zaragoza, al dimitir por razones personales una semana después de hacerse cargo de la plantilla, al frente de la cual ha conseguido una derrota, en la Copa del Rey, y una victoria en la Liga.
La marcha de Garitano, quien estaba dispuesto a trabajar "mañana, tarde y noche", según dijo el día de su presentación oficial, para sacar al equipo de la situación en la que se encontraba, vuelve a abrir una nueva crisis en el club.
El equipo aragonés, uno de los que más se reforzó para esta temporada liguera, ha pasado de ser uno de los que contaba con posibilidades para estar en la cabeza de la Liga y llegar a disputar la Copa de Europa a convertirse en una decepción deportiva.
Garitano, jugador del Zaragoza desde 1996 hasta 2002, que había firmado hasta final de esta temporada, reconoció en su presentación que no sabía si la oportunidad de entrenar en Primera División le llegaba demasiado pronto, pero que en la vida siempre hay una primera oportunidad para todo.
"Es algo que no decide uno, son las circunstancias, pero no tengo ni la menor duda de que estoy capacitado para el cargo, me encuentro fuerte anímicamente y tengo confianza en que el equipo de trabajo que hemos formado podrá sacar las cosas adelante", enfatizó ante los periodistas.
No ha sido posible. Razones personales han truncado la nueva carrera de Garitano, quien reconoció que al sumir la dirección de la plantilla se sentía prácticamente igual de ilusionado que cuando debutó en Primera División con el Athlétic de Bilbao.
Siete días de técnico que se incorporarán a una biografía deportiva que comenzó en Derio (Vizcaya), donde nació el 26 de febrero de 1969, y continuó como jugador de Primera División durante 14 temporadas, ocho en el Athlétic de Bilbao y seis en Real Zaragoza, donde jugó 357 partidos y marcó 50 goles.
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