Crece la polémica por la privatización del sistema de bicicletas

Política

Legisladores de la oposición cuestionaron la iniciativa impulsada por el Ejecutivo porteño. Cómo será el sistema que podría entrar en vigor a partir de junio.

La licitación del Sistema de Transporte Público de Bicicletas (STPB) desató la polémica por la discrecionalidad de la decisión, por la necesidad –o no- de privatizarlo y por el eventual cobro de una tarifa en el –hasta aquí- servicio gratuito. También por la decisión de hacerlo en forma directa por 4 años –más uno de prórroga- y esquivar de esta manera la discusión en la Legislatura (que debe hacerse para concesiones a partir de los 5 años). En ese sentido, el diputado del Frente Para la Victoria, Francisco Nenna, aseguró a minutouno.com que "es una trampa legal para hacerlo por decreto".

El viernes pasado se abrió el sobre y las ofertas ya están siendo analizadas. La principal crítica del diputado del Proyecto Sur, Rafael Gentili, es que permite "hacer un negocio sin plata". Para Nenna, la concesión responde a "un modo de hacer política del gobierno de Mauricio Macri: tercerizan los servicios públicos en favor del sector privado".

¿Pero qué es lo que deberá realizar la empresa que se haga acreedora de los 135 millones de pesos que otorgará el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires?

En primer lugar, recibirá un 10% de anticipo financiero –13,5 millones de pesos- y el servicio tal como está en la actualidad: 1161 bicicletas más 1000 a recibir en mayo y ya compradas. A eso hay que añadirle los 156 empleados –que trabajarán de lunes a viernes de 7 a 22- y que ya no tendrán relación laboral con la Ciudad.

En los primeros 30 días hábiles, la empresa ganadora recibirá, además, la primera cuota de las 60 que se desprenden del contrato. En caso de que fueran 135 millones de pesos en 60 meses -5 años- la empresa recibirá 2.250.000 pesos al mes. Si a ese monto se le descuenta el monto adelantado –prorrateado en 60 cómodas cuotas-, la empresa habrá recibido 2.025.000 pesos. Para entonces, en esos 30 días, solo habrá tenido que ponerse al frente del sistema tal cual está.

La legisladora porteña por la Coalición Cívica, Rocío Sánchez Andía, dialogó con minutouno.com y cuestionó la iniciativa del Ejecutivo porteño "porque muestra que para el macrismo cada política acaba en una concesión en favor de un privado". Además, la diputada se preguntó: ¿Si hablaban de una política efectiva, y que era prioridad para este Gobierno y que era bien desarrollada; por qué debe ser manejada por un privado?"

Pasados los 120 días –y los 20 millones de pesos recibidos-, la empresa que maneje el servicio deberá haber convertido las 30 estaciones heredadas del Estado en Estaciones Mixtas. Según el pliego de licitación, la condición que deben cumplir las instalaciones mixtas es que añadan, a las existentes y manualmente atendidas, al menos 10 enganches automáticos para retiro y entrega de bicicletas. Además, deberán contar con bicicletas disponibles a toda hora y personal de atención que garantice que los enganches tengan disponibilidad para retirar o dejar bicis.

Dentro de las estaciones mixtas habrá también una estructura contenedor, en la que además de funcionar la terminal con los enganches automáticos y la atención personal, habrá un depósito de bicicletas, un centro de arreglo de bicicletas, servicio de información y consultas sobre funcionamiento del STPB y tramitación del registro en el sistema así como recepción de denuncias policiales por eventuales robos o problemas con el servicio.

Pero la gran novedad, la vedette del proyecto licitado, serán las estaciones automáticas –al estilo de las que ya funcionan en países como Ecuador, Francia, Brasil, Holanda, México y España. La empresa ganadora deberá presentar al menos 70 estaciones de este tipo para cuando cumpla 180 días al frente del servicio. Estas novedosas instalaciones, que permiten retirar y entregar bicicletas en diversos puntos de la Ciudad dispuestos por la Subsecretaría de Transporte,  garantizan la continuidad del servicio de lunes a lunes las 24 horas. Tendrán, al menos, 20 unidades cada una.

El dato polémico es que la empresa proveedora de las estaciones contará con un beneficio: para el momento de entregar las primeras 70 estaciones automáticas habrá cobrado más de 25 millones de pesos. Y para cuando finalice la entrega pautada –al menos 170 estaciones automáticas más las 30 mixtas- al cumplir 9 meses desde que se hiciera cargo, habrá recibido más de 30 millones de pesos. "Esto demuestra la concepción de Estado del macrismo –agregó Sánchez Andía- porque por un lado (el Subsecretario de Transporte, Guillermo) Dietrich hablaba de promover la bicicleta como medio de transporte como una política de estado,  y debía ser así, pero por el otro acaban reflejando que lo que siempre promueven es un kiosco para alguien".   

La entrega de las estaciones se completará además con la creación de tres Centros de Transbordo, que estarán ubicadas en las terminales ferroviarias de Once, Retiro y Constitución. Allí la infraestructura será mayor, y contarán con 50 anclajes automáticos, a la vez que dos estructuras contenedores, con personal de atención personal, arreglo, centros de registro, documentación y denuncia.

Entre otros elementos, el pliego garantiza que la empresa será responsable por los robos o pérdidas de bicicletas, pero solo hasta el 20% de los casos. A partir de allí, el GCBA se compromete a pagar los costos eventuales.

Otro factor que levantó polvareda es el lugar en el que se ubicarán las estaciones. Si bien será el gobierno el que garantice el lugar en el que deben colocarse, los legisladores de la oposición cuestionaron que se dispuso una locación que privilegia notablemente a la zona norte y "olvida" a la zona sur de la ciudad.

Uno de los últimos ejes de la discusión será el esponsor que tendrá el sistema de bicicletas, que saldrá de una licitación futura. El GCBA advirtió que no estará ligado a este primer contrato y que la empresa que provea el servicio deberá ajustarse al esponsor, pero no explicitó si el dinero que se reciba irá a las arcas públicas o manos privadas. En el mundo, la publicidad es el principal ingreso de las concesionarias del sistema de bicicng.

"La concepción de Estado que tiene Macri es que cada cosa debe estar desarrollada por privados, con ganancia y beneficios para un privado", acusó Sánchez Andía.

Para la ganadora, sin embargo, no todas serán flores. El pliego establece una serie de requisitos a cumplir en su labor. El mensaje es escueto: solo exige la provisión "de un servicio eficiente", al que describe como una variable definida por la combinación de algunos porcentajes- el 20% de bicis inoperantes ó un 5% de anclajes automáticos dañados o que una estación permanezca una hora sin funcionar.

En todos los casos habría multas monetarias variables. Lo mismo ocurriría con los usuarios que hurten, pierdan o dañen el sistema, así como los que no respeten las entregas tardías. Todo el proceso sería regulado por un sistema computarizado y por visitas oculares periódicas.

Por Brian Majlin

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