Lo que parecía un imbatible reinado en la UFC tuvo su inesperado epílogo el último 14 de noviembre, cuando Holly Holm noqueó de manera soberbia a Ronda Rousey, que recién ahora, casi un mes después, rompió el silencio y se sinceró sobre las secuelas de aquella durísima derrota.

Embed
"Pasarán de tres a cuatro meses para que pueda comer una manzana y mucho más para poder recibir un impacto", reveló la estadounidense en una entrevista exclusiva a ESPN.

Pese a esto, Rousey, que llevaba un invicto de 12 peleas y que parecía no tener rival en la organización, manifestó su deseo de revancha: "Necesito regresar. Necesito ganarle. Quién sabe si voy a romperme la mandíbula o perder los dientes, pero es algo que tengo que hacer".

Sobre el combate con Holm, la ex campeona gallo detalló que "me golpeó en el primer asalto. Me cortó el labio y sentí un par de dientes flojos. No estaba pensando con claridad. Tenía un corte en mi boca y estaba escupiendo la sangre a mis pies".

"Me siento avergonzada. La manera en la cual peleé fue una representación vergonzosa de mi misma", se sincero Rousey, que tuvo por primera vez una rival acorde a sus increíbles dotes como peleadora.

Ronda Rousey había ganado el cinturón gallo de la UFC en febrero de 2013 y lo había defendido en cinco oportunidades en las que aplastó a sus rivales, varias de las cuales duraron apenas unos segundos en pie.